Artículo de información

José Carlos Botto Cayo

11 de abril del 2026

Piel de ángel,
sensación imperceptible
que se conoce con el alma,
desterrando el tacto.

Un cerrar de ojos
para entender al otro,
acariciando con la mente,
seduciendo con el espíritu.

Nada más cerca de la perfección
que una unión de almas,
comulgando del mismo aire,
comunicando con las mentes.

No son necesarias las manos
para acariciar un corazón,
solo un alma liviana
que conoce de pasión.

Aprendimos el amor de los ángeles,
deformándolo en la tierra,
pensando en cuerpos unidos
sin importar los sentidos.

Pensamos que hacer el amor
es cuerpo, sudor y lágrimas,
olvidando que el amor
son espíritus que se unen.

Cuando las almas se juntan,
se hace el amor con la mirada,
en complicidades únicas
con el alma adorada.

Amar es elevar el alma,
dejar el espíritu fluir
en el lenguaje invisible
de dos miradas al alba.

Fuente: Botto Cayo, J. C. (s.f.). bottocayo.com Obtenido de https://bottocayo.com/