Artículo de información

José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

19 de octubre del 2026

Hay bandas que uno reconoce por una canción. A The Who se llega, muchas veces, por el estruendo: una guitarra que corta el aire, una voz que empuja hacia delante y una batería que parece no aceptar descanso. Pero, cuando baja el volumen, aparece otra historia. Detrás de la electricidad estaban cuatro músicos que encontraron en el rock una manera de hablar de la juventud, de la rebeldía y de esa difícil tarea de hallar un lugar propio.

Pete Townshend, Roger Daltrey, John Entwistle y Keith Moon hicieron de sus diferencias una forma de tocar. En sus discos cabían la canción breve y el relato extenso; en el escenario, la precisión convivía con el desborde. The Who no se quedó quieto en una época: sus canciones siguieron viajando, y cada generación pudo encontrar en ellas una pregunta distinta.

El sonido de una generación

The Who apareció en Londres durante los años sesenta, en plena expansión del rock británico. Su música reunía rhythm and blues, rock and roll y melodías pop, pero tenía una aspereza propia. Townshend componía y exploraba nuevas posibilidades con la guitarra; Daltrey ponía al frente una voz potente; Entwistle sostenía el conjunto con un bajo de gran personalidad, y Moon tocaba como si la batería tuviera que responder a cada movimiento de los demás. “Maximum R&B”, el lema de sus primeros conciertos, decía bastante sobre la energía que ofrecían (Hinojosa Lizárraga, 2019).

En 1965, My Generation convirtió la impaciencia juvenil en canción. Townshend escribió una letra que enfrentaba a los jóvenes con el mundo de los adultos, y la banda la interpretó con un ritmo cortado, casi nervioso. No hacía falta traducir cada palabra para entender la tensión: estaba en la voz, en las guitarras y en la manera de avanzar de la canción. Años después, ese tema volvió a sonar ante medio millón de personas en Woodstock, como parte de un festival que quedó unido a la memoria de toda una época (Melgar Wong, 2014; Hinojosa, 2016).

También había una decisión escénica detrás de aquel sonido. En Monterey, en 1967, The Who terminó su actuación destruyendo sus instrumentos. La imagen recorrió el mundo del rock y dejó claro que el concierto podía ser algo más que una sucesión de canciones: era presencia, riesgo y espectáculo. Townshend y Moon llevaron esa energía hasta el borde, mientras Daltrey y Entwistle daban a la música su equilibrio y su fuerza (Melgar Wong, 2014).

Cuando una canción se convierte en relato

En 1969, la banda publicó Tommy, un álbum doble que cuenta la historia de un niño que queda sordo, ciego y sin habla después de un trauma, y encuentra en el pinball una habilidad extraordinaria. Su talento lo convierte en objeto de admiración y, luego, en guía de un movimiento de seguidores que termina por desmoronarse. Townshend llevó la composición más allá de la canción individual y construyó una obra que podía escucharse como un relato continuo. Tommy ayudó a darle una dimensión popular a la ópera rock y quedó como una de las piezas más reconocidas del grupo (Melgar Wong, 2014).

Después llegó Who’s Next, nacido de un proyecto conceptual más amplio que Townshend no llegó a realizar tal como lo había imaginado. El álbum reunió canciones que encontraron su propio destino y ampliaron el sonido de The Who. En ellas se percibe el trabajo de cada músico: la guitarra y las ideas de Townshend, la voz de Daltrey, el pulso de Moon y ese bajo de Entwistle que, como observa Gabriel Ruiz Ortega, daba equilibrio y un ritmo oculto al conjunto (Ruiz Ortega, 2026).

Quadrophenia, publicado en 1973, volvió a unir música e historia. Jimmy, su protagonista, es un joven mod que atraviesa una crisis de identidad y busca un sitio entre sus amigos, su familia y el mundo que lo rodea. El álbum conserva la inquietud de alguien que quiere pertenecer y, al mismo tiempo, necesita descubrir quién es. Esa pregunta cruzó el océano: en 1993, en el centro de Lima, Gabriel Ruiz Ortega oyó “5:15” salir de los parlantes de un vendedor de discos y casetes, y así llegó al álbum (Ruiz Ortega, 2026).

El grupo y el paso del tiempo

Keith Moon fue una de las fuerzas más visibles de The Who. Su batería podía parecer una conversación aparte dentro de cada canción: rápida, juguetona y, por momentos, casi indomable. Su vida estuvo marcada por excesos y episodios difíciles; murió en 1978. John Entwistle, el músico de temperamento más reservado, murió en 2002. Con ellos desaparecieron dos integrantes fundamentales, pero no la música que habían construido junto a Townshend y Daltrey (Hinojosa Lizárraga, 2019; Ruiz Ortega, 2026).

Townshend y Daltrey continuaron llevando ese repertorio al público. En 2010, The Who encabezó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl con canciones que ya habían acompañado a varias generaciones. Dos años después, cerró la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres con “My Generation”. La banda regresaba así a una canción de juventud frente a un estadio lleno de personas que habían conocido el tema en momentos distintos de sus vidas (RPP, 2010; RPP, 2012).

A veces basta volver a My Generation o a Quadrophenia para advertir que The Who no hablaba únicamente de los jóvenes de Londres. Hablaba de la necesidad de ser escuchado, de la distancia entre padres e hijos y de la búsqueda de identidad que acompaña a cada época. Uno termina el disco, guarda silencio un instante y comprende que aquellas canciones siguen discutiendo con su tiempo. También con el nuestro.

Bibliografía

Melgar Wong, Francisco (2014). The Who: una piedra angular del rock británico. El Comercio. https://elcomercio.pe/luces/musica/the-who-piedra-angular-rock-britanico-174133-noticia/

Hinojosa Lizárraga, Ricardo (2019). The Who, el retorno de la banda que nunca se fue. El Comercio. https://elcomercio.pe/luces/musica/the-who-el-retorno-de-la-banda-que-nunca-se-fue-noticia/

Hinojosa, Ricardo (2016). ¿Demasiado viejos para el rock and roll? El Dominical, El Comercio. https://elcomercio.pe/eldominical/actualidad/demasiado-viejos-rock-and-roll-noticia-1920678/

Ruiz Ortega, Gabriel (2026). La vigencia de una obra maestra de The Who: “Quadrophenia”. La República. https://larepublica.pe/musica/2026/08/27/la-vigencia-de-una-obra-maestra-de-the-who-quadrophenia-hnews-1321515

Ruiz Ortega, Gabriel (2026). Una gran canción del mejor bajista de la historia del rock: John Entwistle. La República. https://larepublica.pe/entretenimiento/2026/10/06/una-gran-cancion-del-mejor-bajista-de-la-historia-del-rock-john-entwistle-hnews-88398

RPP (2010). The Who enciende el Super Bowl aunque nunca ha visto un partido. https://rpp.pe/musica/conciertos/the-who-enciende-el-super-bowl-aunque-nunca-ha-visto-un-partido-noticia-240841

RPP (2012). Londres 2012: estrellas de la música presentes en clausura. https://rpp.pe/musica/conciertos/londres-2012-estrellas-de-la-musica-presentes-en-clausura-noticia-511144