Artículo de información
José Carlos Botto Cayo
17 de octubre del 2017
Quiero las palabras,
en esos tiempos
en que todo parecía infinito.
Tomar un lápicero,
un papel,
poner letras,
palabras,
sensaciones desaparecidas hace mucho tiempo.
Puedo escribir el tiempo,
puedo dar,
esperar,
gritar,
dejarlo todo en un espacio
donde nadie lo encuentra.
Como un pasado en silencio,
como un espacio que no existe,
como un mundo que aparece
y desaparece.
Las palabras se van creando,
van apareciendo,
las dejamos fluir.
Todas ellas,
cada una,
nacen y regresan.
Son como una sentencia
que nos acompaña,
que nos ilumina,
que nos dicta lo que somos.







