Artículo de información

José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

26 de octubre del 2026

El 2 de mayo de 1866, el Callao estaba bajo fuego. En la Torre de la Merced se encontraba José Gálvez Egúsquiza, secretario de Guerra y Marina. ¿Cómo había llegado hasta allí un abogado cajamarquino que también fue maestro y diputado? Su historia empieza mucho antes de aquel combate. (Ledesma, 2024).

A Gálvez se le recuerda por su muerte en el Callao, pero su vida transcurrió también en las aulas, el Congreso y la prensa. Fue un hombre de ideas liberales que intervino en los debates sobre educación, leyes y organización del país. Seguir ese recorrido permite entender quién estaba en la torre y qué experiencias lo habían conducido hasta ella. (Rodríguez Gómez, 2019).

El maestro que regresó a Lima

José Gabriel Gálvez Egúsquiza nació en Cajamarca el 17 de marzo de 1819. A los 22 años llegó a Lima para estudiar en el Convictorio de San Carlos. Se recibió de abogado en 1845. (Ayllón, 2021).

Ejerció su profesión en Cerro de Pasco y Tarma. En 1850 volvió a Lima con su familia y se incorporó como docente al Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe. Enseñó Filosofía Moral y, más adelante, Psicología, Lógica y Teodicea. Dos años después asumió la dirección del colegio y reformó la enseñanza con una orientación liberal. Su tarea tenía algo de la política que luego desarrollaría: preparar a los jóvenes para participar en la vida del país. (Ayllón, 2021).

Gálvez y su hermano Pedro también participaron en la vida política liberal de Lima. Defendían reformas como la abolición de la esclavitud y de la contribución indígena. Esas ideas tocaban la vida diaria de miles de personas y ponían sobre la mesa una pregunta sencilla, aunque difícil de responder: quiénes debían tener derechos y voz en la república. (Ayllón, 2021).

El diputado que discutía la ley

En 1855, Gálvez fue elegido diputado para integrar la Convención Nacional, encargada de elaborar una nueva Constitución. Llegó a presidirla en siete oportunidades y fue uno de los principales líderes liberales. Allí se discutían los límites del poder presidencial y la forma que debía tener el Estado. (Ayllón, 2021).

Uno de sus planteamientos más firmes fue su oposición a la pena de muerte. Sostenía que la sociedad no tenía derecho a quitarle la vida a una persona y que la conveniencia pública no podía justificar una injusticia. Para él, las decisiones del Estado debían someterse también a principios de justicia. (Ayllón, 2021).

La Convención fue disuelta en 1857. Gálvez siguió defendiendo su labor desde las páginas de El Constitucional. La discusión pasó del Congreso al periódico: sus argumentos podían llegar a lectores que no habían estado en la sala donde se debatió la Constitución. La prensa era otro espacio para sostener sus ideas. (Ayllón, 2021).

De la crisis política a la defensa del Callao

En 1865, Gálvez criticó la respuesta del gobierno de Juan Antonio Pezet ante la crisis con España y fue desterrado a Chile. Regresó durante el proceso político que llevó a Mariano Ignacio Prado al poder. Prado lo nombró presidente del Consejo de Ministros y secretario de Guerra y Marina. (Ayllón, 2021).

La crisis venía de tiempo atrás. España había ocupado las islas Chincha y el tratado Vivanco-Pareja provocó un fuerte rechazo en el Perú. En enero de 1866, el país declaró la guerra a España. El 2 de mayo, la escuadra española atacó el Callao y las baterías peruanas respondieron. (Ledesma, 2024).

Gálvez se encontraba en la Torre de la Merced, uno de los puestos de defensa del puerto. Una explosión destruyó la torre y causó su muerte junto con la de otros defensores. El combate continuó durante varias horas, hasta que la escuadra española se retiró. (Ledesma, 2024).

En los días posteriores, la prensa informó sobre los caídos, los heridos y los homenajes. Sus páginas permiten acercarse al duelo de la época y a la forma en que la defensa del Callao pasó a la memoria pública. La noticia de Gálvez fue la de un hombre que había ocupado cargos importantes, pero también la de un esposo y padre cuya muerte dejó una familia. (Vadillo, 2019).

El combate de 1866 no inició la independencia peruana, proclamada en 1821 y afirmada militarmente en 1824. España reconoció oficialmente al Perú en 1879. La jornada del Callao fue la defensa de la soberanía de la república frente a la antigua metrópoli. Jorge Basadre la recordó como una jornada cívica, además de militar. (Andina, 2023).

José Gálvez llegó a la Torre de la Merced después de una vida dedicada a enseñar, ejercer el Derecho y participar en la política. Allí asumió el riesgo que imponía su responsabilidad como secretario de Guerra y Marina. Su nombre quedó unido al combate, pero su historia empezó mucho antes: en Cajamarca, en las aulas de Guadalupe y en las discusiones donde defendió sus ideas. (Rodríguez Gómez, 2019).

Bibliografía

Ayllón Dulanto, Fernando. (2021). “José Gabriel Gálvez Egúsquiza”. Cuadernos Parlamentarios, n.° 24. Congreso de la República.
https://www3.congreso.gob.pe/Docs/biblioteca/files/cuadernos_parlamentarios/cp24.pdf

Andina. (2023). “Basadre: ‘Después de Ayacucho, el 2 de mayo es el día cumbre de la historia republicana’”.
https://andina.pe/agencia/noticia-basadre-despues-ayacucho-2-mayo-es-dia-cumbre-de-historia-republicana-938538.aspx

Ledesma Rebaza, Eloy. (2024). “Combate naval del Dos de Mayo de 1866”. Escuela Superior Conjunta de las Fuerzas Armadas.
https://www.esffaa.edu.pe/020524-2mayo/

Rodríguez Gómez, Edgardo. (2019). “Semblanza de José Gálvez Egúsquiza”. Ius Inkarri, vol. 8, n.° 8, pp. 21–24. Universidad Ricardo Palma.
https://revistas.urp.edu.pe/index.php/Inkarri/article/view/2745

Vadillo, José. (2019). “2 de Mayo: cómo informó El Peruano sobre el combate de 1866”. Agencia Andina.
https://andina.pe/agencia/noticia-2-mayo-como-informo-peruano-sobre-combate-1866-750296.aspx