Artículo de información

José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

17 de junio del 2025

Durante el siglo XX, Lima experimentó una profunda transformación urbana y social. En este proceso, surgieron profesionales que llevaron a la práctica ideas de vivienda digna y planificación urbana. Uno de ellos fue César Augusto Cayo Murillo, ingeniero civil cuyas obras como la Unidad Vecinal N.º 3 de Mirones redefinieron la vivienda popular y la consolidación de barrios planificados. Su trayectoria es representativa de una época en la que tecnología y compromiso social se unieron al diseño urbano, configurando un modelo de ciudad moderna que perdura hasta hoy (Dreifuss Serrano, 1972).

Cayo Murillo contribuyó no únicamente en Lima, sino también en zonas nacientes como Ventanilla. En cada proyecto se percibe una armonía entre técnica, normativa urbana y empatía con las necesidades de las familias. Fue un profesional silencioso pero determinante, capaz de traducir la visión de arquitectos y urbanistas en estructuras duraderas y funcionales. Su legado, aunque menos visible en el debate académico, sigue presente en la vida cotidiana de miles de familias que habitan los espacios que él ayudó a levantar. A lo largo de su carrera, adoptó enfoques innovadores que influyeron tanto en profesionales como en habitantes, y su obra constituye hoy un referente indispensable para comprender la historia del urbanismo social en el Perú (Obando, 2024).

Formación, vida y reconocimientos

Nacido en 1908 en Sicuani (Cusco), Cayo Murillo se formó en la Escuela Nacional de Ingenieros de la actual Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) en Lima, donde se graduó con honores en 1935. Durante la primera etapa de su carrera, enseñó matemáticas en instituciones militares como la Policía y la Fuerza Aérea, combinando docencia con aplicación técnica desde los inicios de su vida profesional. Su dedicación a la enseñanza técnica fue reconocida por sus alumnos, quienes valoraban su claridad y exigencia, rasgos que más adelante se reflejarían en el rigor de sus obras de ingeniería (Botto Cayo, 2024).

En los años cuarenta fundó la Empresa Constructora Cayo Murillo, con la que ejecutó obras de vivienda, instituciones públicas, complejos recreativos y centros de salud. Su empresa se consolidó como una de las más activas de la época, gracias a su capacidad para asumir proyectos integrales con estándares técnicos rigurosos. La seriedad con la que dirigía los trabajos de campo y su habilidad para organizar equipos multidisciplinarios le valieron reconocimiento tanto en entidades del Estado como entre colegas del ámbito privado (Dreifuss Serrano, 1972).

En reconocimiento a su trayectoria, recibió la Medalla de Ingeniero Emérito por el Colegio de Ingenieros del Perú y fue homenajeado por figuras como Víctor Andrés Belaúnde por su aporte al desarrollo urbano nacional. Su figura se recuerda con admiración entre sus colegas y familiares, destacando su carácter sobrio, su sentido de la responsabilidad y su entrega al trabajo. Durante su carrera, supo mantener la ética profesional y una profunda vocación de servicio público, rasgos que lo distinguieron entre sus contemporáneos (Botto Cayo, 2024).

Más allá de las cifras y planos, quienes lo conocieron lo describen como un hombre comprometido con la mejora de las condiciones de vida en el país, especialmente de los sectores populares que por primera vez accedían a viviendas dignas. En publicaciones especializadas se lo reconoce como una figura esencial en la modernización del urbanismo limeño de mediados del siglo XX. Su vida familiar también reflejaba su vocación: dedicado esposo de Luz Ángela Traverso Chacón, supo mantener un equilibrio entre su entorno profesional y personal, siendo un ejemplo de integridad y modestia en todos los ámbitos donde actuó (Lima, 2019).

Ingeniero César Cayo Murillo con el Presidente Manuel Odria
Ingeniero César Cayo Murillo con el Presidente Manuel Odria

Unidad Vecinal N.º 3 

La obra más emblemática de su carrera fue la Unidad Vecinal N.º 3, levantada entre 1945 y 1949 en el Cercado de Lima. Este complejo habitacional marcó un antes y un después en la historia de la vivienda pública en el Perú. Consta de más de 1100 viviendas, además de un mercado, iglesia, cine, escuela, zonas verdes y espacios comunales, en un conjunto urbanístico inspirado en los modelos europeos de ciudad jardín. La magnitud del proyecto, tanto por su escala como por su diseño urbano, fue uno de los mayores retos constructivos del país en aquella época (Dreifuss Serrano, 1972).

Fue diseñada por un equipo de arquitectos liderados por Fernando Belaúnde Terry, pero la ejecución total correspondió a la empresa de Cayo Murillo, quien fue el responsable técnico de su construcción. El proyecto abarcó más de 30 hectáreas y logró una densidad de aproximadamente 200 habitantes por hectárea, con un 88% de área libre. Las edificaciones se organizaron en bloques de dos a cuatro pisos, orientados para maximizar la ventilación natural y la luz solar. La complejidad logística del proyecto, que involucró decenas de cuadrillas de trabajo y un cronograma ajustado, fue resuelta gracias a la experiencia organizativa de Cayo Murillo y su equipo (Lima, 2019).

La Unidad Vecinal N° 3 no fue solo una suma de edificios funcionales; fue una apuesta por una manera de habitar colectivamente, pensada para familias trabajadoras. Incluyó escuelas, mercados, jardines y centros comunales, buscando que las personas encontraran identidad y pertenencia dentro del complejo. Esta dimensión social de la arquitectura fue una de las mayores contribuciones de Cayo Murillo, y sería retomada más adelante por arquitectos como Carlos Valladares y Eleodoro Ventocilla, quienes en 1973 plantearon que la vivienda de interés social debía asumir un rol formador, integrador y cultural dentro del espacio urbano. (Valladares Osso, 1973).

La fotografía del presidente Manuel A. Odría recorriendo el conjunto junto a Cayo Murillo certifica el respaldo político que tuvo la obra, pero también da cuenta del prestigio del ingeniero como ejecutor confiable de proyectos de gran envergadura. Este registro visual, resguardado por la familia del ingeniero, forma parte del testimonio histórico de su papel como protagonista en la transformación urbana de Lima a mediados del siglo XX (Dreifuss Serrano, 1972).

Testimonios y valor patrimonial

Más allá de su valor físico, la UV3 se consolidó como espacio social y simbólico. Estudios recientes han documentado el alto sentido de pertenencia de sus habitantes, que identifican su entorno como un espacio seguro, organizado y apto para la vida comunitaria. Esta cohesión se explica por el diseño del conjunto, pero también por el entorno urbano construido con criterios de calidad técnica. La continuidad del uso residencial y la persistencia de las dinámicas vecinales demuestran el acierto del diseño y la ejecución original (Benza Tassara, 2019).

Numerosos testimonios destacan el impacto positivo del conjunto en la vida cotidiana de los vecinos. En entrevistas publicadas y blogs ciudadanos se recogen relatos de personas que valoran la tranquilidad, la cercanía de los servicios y el ambiente comunitario. Uno de ellos resume así su experiencia: “Teníamos piscina, mercado, canchas, posta médica, iglesia, comisaría, cine… tantos recuerdos jugando tan seguros”. Esta visión del vecindario como un espacio completo y humano reafirma el valor de la UV3 como ejemplo de urbanismo integral (Lizarzaburu, 2014).

La UV3 ha sido también objeto de propuestas para ser declarada patrimonio moderno de la ciudad de Lima. Arquitectos y urbanistas han promovido su estudio como ejemplo de buena práctica urbana, destacando el equilibrio entre densidad, áreas verdes y calidad de vida. Las iniciativas para su protección han sido apoyadas tanto por especialistas como por colectivos vecinales, interesados en preservar su identidad y función original (Patio, 2013).

Desde la perspectiva técnica, el conjunto demuestra la viabilidad de un modelo urbano que respeta tanto el espacio físico como las dinámicas sociales. Su estructura aún resiste, su traza urbana sigue siendo funcional y su comunidad mantiene una identidad fuerte. Todo ello ha sido posible gracias a la calidad con la que fue concebido y ejecutado, bajo la dirección directa del ingeniero Cayo Murillo (Benza Tassara, 2019).

Otras obras y legado técnico

La trayectoria de Cayo Murillo no se limitó a la UV3. También estuvo a cargo de importantes edificaciones como el Casino de la Policía en el centro de Lima, un espacio diseñado para el bienestar del personal policial. Fundado el 1 de abril de 1946, este casino se constituyó legalmente como asociación el 16 de ese mismo mes, con personería jurídica obtenida por escritura pública. Además de servir como centro de recreación para oficiales y sus familias, ha funcionado como centro de convenciones para eventos sociales, culturales y corporativos. Sus ambientes elegantes y céntricos, junto con servicios profesionales y de catering, lo han convertido en un referente de servicios institucionales de calidad. La intervención de Cayo Murillo en su edificación permitió dotar al espacio de una estructura sólida, funcional y adaptable a múltiples usos, consolidando su vigencia durante más de siete décadas (Botto Cayo, 2024).

En el ámbito educativo, participó en la construcción del pabellón de Rayos X de la Universidad Nacional de Ingeniería, contribuyendo así al fortalecimiento de la infraestructura científica del país. Su intervención permitió modernizar las instalaciones universitarias y facilitar el desarrollo de investigaciones en campos emergentes. Este tipo de obras, aunque menos visibles para el gran público, fueron esenciales para consolidar el desarrollo técnico del Perú en áreas estratégicas (Dreifuss Serrano, 1972).

En provincias, uno de sus aportes más recordados fue el conjunto de cien viviendas construido en Ventanilla, Callao. En ese entonces, la zona era apenas un desierto costero en proceso de urbanización. Con visión de futuro, diseñó casas modulares y adaptables, pensadas para crecer con las necesidades de las familias. El modelo permitió iniciar el poblamiento formal de Ventanilla y constituye uno de los primeros intentos de urbanización social fuera de Lima metropolitana (Patio, 2013).

Finalmente, la Unidad Vecinal de Matute, en La Victoria, también llevó su firma. Menor en escala que la UV3, pero con criterios similares, ofreció viviendas integradas a espacios comunes y servicios, replicando el modelo urbano de proximidad y comunidad. Con esta obra se cerró un ciclo de urbanismo social liderado desde la ingeniería, donde Cayo Murillo volvió a demostrar que un barrio bien hecho podía transformar positivamente la vida de miles de personas (Obando, 2024).

Referencias

Benza Tassara, V. (2019). Valoración patrimonial de la Unidad Vecinal N°3 (UV3) a partir de la perspectiva del sentido del lugar (SOP) de sus residentes . Revistas UNI, Vol. 6 Núm. 11, 142–164. Obtenido de Valoración patrimonial de la Unidad Vecinal N°3 (UV3) a partir de la perspectiva del sentido del lugar (SOP) de sus residentes : https://revistas.uni.edu.pe//index.php/devenir/article/view/638

Botto Cayo, J. C. (21 de Noviembre de 2024). Abrecht. Obtenido de La génesis de la Unidad Vecinal N°3 de Mirones (1952-1954): https://abrecht-group.com/2024/11/21/la-genesis-de-la-unidad-vecinal-n3-de-mirones-1952-1954/

Dreifuss Serrano, C. (18 de Julio de 1972). Divagaciones y arquitectura. Obtenido de Unidad Vecinal N° 3 : https://divagarquitectura.blogspot.com/2012/12/unidad-vecinal-n-3-dammert.html

Lima, U. d. (3 de Octubre de 2019). Universidad de Lima. Obtenido de Catálogo de Arquitectura del Movimiento Moderno Peruano: Unidad Vecinal N°3: https://cammp.ulima.edu.pe/edificios/unidad-vecinal-n3/

Lizarzaburu, J. (17 de Setiembre de 2014). Lima Milenaria. Obtenido de Unidad Vecinal 3 y el Metro de Lima: el desarrollo avasallador : https://limamilenaria.blogspot.com/2014/09/unidad-vecinal-3-y-el-metro-de-lima-el.html

Obando, M. (12 de Junio de 2024). Infobae. Obtenido de Mirones: esta es la verdadera razón por la que esta famosa Unidad Vecinal se llama de esta manera: https://www.infobae.com/peru/2024/06/12/mirones-esta-es-la-verdadera-razon-por-la-que-esta-famosa-unidad-vecinal-se-llama-de-esta-manera/

Patio, E. a. (22 de Mayo de 2013). Entorno al Patio. Obtenido de Unidad Vecinal Número 3: https://entornoalpatio.wordpress.com/2013/05/22/unidad-vecinal-numero-3/

Valladares Osso, C. &. (18 de Noviembre de 1973). Repositorio Institucional – UNI . Obtenido de Para una concepción de la vivienda de interés social: https://repositorio.uni.edu.pe/handle/20.500.14076/3040