Artículo de información
José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez
18 de diciembre del 2025
El origen de la guitarra es el resultado de un proceso histórico que se extiende por siglos y atraviesa diferentes culturas, técnicas y contextos sociales. Su desarrollo no responde a un único punto de partida, sino a una secuencia de transformaciones que se manifiestan en las prácticas musicales de civilizaciones antiguas, en los cordófonos de tradición mediterránea, en la organología medieval europea y, más tarde, en los instrumentos renacentistas que dieron forma definitiva a su modelo moderno. Esta diversidad de influencias permite comprender la guitarra no como una invención aislada, sino como un organismo cultural que refleja los intercambios y continuidades propios de la historia humana (Ramos Altamira, 2017).
A medida que la investigación musicológica ha avanzado, se ha comprobado que los cordófonos asociados a la guitarra se encuentran representados en numerosas fuentes iconográficas y textuales del mundo antiguo, lo que evidencia una larga genealogía instrumental. Desde los primeros instrumentos de caja, cuya construcción varió según las necesidades rituales o prácticas de cada sociedad, hasta las configuraciones europeas del Medioevo y el Renacimiento, la evolución del instrumento siguió un camino complejo donde materiales, técnicas de ejecución y funciones musicales dieron lugar a nuevas morfologías. Esta trayectoria consolidó una tradición que, con el tiempo, se convertiría en uno de los pilares de la música occidental (Díaz Soto & Alcaraz Iborra, 2020).
Antecedentes remotos: cordófonos antiguos y primeras configuraciones sonoras
Las raíces más antiguas de la guitarra se encuentran en los cordófonos de la Antigüedad, especialmente en instrumentos como la kithara griega, la lira y otros sistemas de cuerdas pulsadas empleados en prácticas rituales, pedagógicas y poéticas. La kithara, asociada a la tradición apolínea, no solo es un referente simbólico, sino también un punto clave para la comprensión de los principios acústicos y estructurales que luego influirían en la construcción de instrumentos de caja resonante. Su diseño, basado en cuerdas tensadas sobre un armazón rígido, estableció fundamentos que tendrían continuidad en diferentes culturas del Mediterráneo (Cartwright, 2012).
En paralelo, en regiones de Asia occidental y del mundo árabe se desarrollaron instrumentos como el tanbur, el oud y el tunbūr, cuyas características organológicas resultaron decisivas para la evolución posterior de la guitarra. Estos instrumentos se distinguían por su caja abombada, la disposición longitudinal de las cuerdas y la técnica de pulsación, introduciendo un modelo sonoro que sería adoptado y transformado en Europa a través de los contactos culturales generados por las migraciones, el comercio y los procesos de expansión política. Su presencia en manuscritos y relieves permite trazar una continuidad técnica entre las prácticas musicales orientales y la tradición europea medieval (Garrido Pozuelo, 2020).
Con la llegada de estos cordófonos al ámbito ibérico durante la Edad Media, se produjo una interacción decisiva entre modelos árabes y europeos. El al-lūd, antecedente directo del laúd occidental, y diversas variantes de instrumentos de caja plana coexistieron con tradiciones musicales cristianas y judías, generando un espacio de intercambio donde la construcción y ejecución instrumental se diversificaron notablemente. En este contexto surgieron los primeros testimonios escritos de términos como “guitarra”, “guiterne” o “giterna”, que designaban instrumentos aún lejanos del modelo moderno, pero representativos de un proceso de experimentación y adaptación (Ramos Altamira, 2017).
La transmisión de estos instrumentos estuvo reforzada por el papel de juglares y trovadores, quienes difundieron prácticas musicales por toda Europa mediante repertorios narrativos y cortesanos. Su actividad facilitó la circulación de técnicas de construcción, afinaciones y modos de pulsación que enriquecieron la tradición instrumental medieval. Esta movilidad contribuyó a que la guitarra, entendida entonces como categoría amplia de cordófonos de caja, se consolidara como presencia habitual en ámbitos rurales, cortesanos y religiosos, estableciendo un terreno que permitiría el desarrollo posterior de modelos más estandarizados (Mukhtar, 2018).
La guitarra en la Edad Media hispánica: la guitarra latina y la guitarra morisca
Durante la Baja Edad Media, la Península Ibérica se configuró como uno de los centros más importantes para el desarrollo de instrumentos de cuerda pulsada. En este contexto aparecieron dos modelos fundamentales: la guitarra latina y la guitarra morisca, ambas documentadas en iconografía, manuscritos literarios y referencias musicales. La guitarra latina se caracterizaba por una caja plana, formas generalmente más angulosas y una función musical cercana al acompañamiento vocal, mientras que la guitarra morisca presentaba caja convexa y rasgos decorativos de origen oriental, conservando así elementos propios de los instrumentos introducidos por la tradición árabe (Díaz Soto & Alcaraz Iborra, 2020).
Estas dos variantes coexistieron en diferentes ámbitos sociales, desde espacios urbanos hasta áreas rurales, lo que explica la diversidad constructiva registrada en fuentes medievales. Su uso no se limitaba a funciones festivas o cortesanas; también formaban parte de prácticas religiosas, representaciones escénicas y repertorios líricos transmitidos oralmente. La constante interacción entre comunidades cristianas, musulmanas y judías favoreció un intercambio técnico sostenido, que se reflejó en afinaciones, repertorios y estilos de ejecución documentados por tratadistas posteriores (Ramos Altamira, 2017).
La importancia de estos modelos radica en que permitieron la creación de un vocabulario organológico que influiría en el surgimiento de la guitarra renacentista. La caja plana de la guitarra latina, así como la ornamentación y técnica pulsada heredadas de la tradición morisca, se integraron progresivamente para generar instrumentos híbridos que anticipaban las configuraciones del siglo XVI. Esta evolución demuestra que la guitarra medieval no fue una entidad fija, sino un sistema en constante transformación que respondía a los intercambios culturales de su época (Garrido Pozuelo, 2020).
El tránsito entre estas tipologías y el desarrollo de instrumentos posteriores se explica también por la aparición de talleres especializados y de manufactura más compleja. La progresiva profesionalización del luthier medieval favoreció la experimentación con proporciones, materiales y tensiones de cuerda, abriendo camino hacia modelos más estables. Esto originó un proceso de consolidación que culminaría en el Renacimiento con la aparición de la vihuela y la guitarra de cuatro órdenes, elementos esenciales para la conformación de la guitarra moderna (Díaz Soto & Alcaraz Iborra, 2020).
El Renacimiento y la consolidación del instrumento: vihuela, cuatro órdenes y repertorios
El Renacimiento marcó un punto decisivo en la historia de la guitarra, pues introdujo una organización instrumental más definida que permitió la estandarización de formas, proporciones y técnicas de ejecución. Durante este periodo surgió la vihuela, un instrumento de gran relevancia en la música española del siglo XVI, cuya estructura y repertorio influyeron directamente en el desarrollo de la guitarra posterior. La vihuela presentaba caja plana, seis órdenes de cuerdas y un repertorio complejo que incluía fantasías, tientos y piezas polifónicas, convirtiéndose en un instrumento de prestigio dentro de los círculos cortesanos y académicos (Ramos Altamira, 2017).
Paralelamente apareció la guitarra de cuatro órdenes, instrumento más pequeño y funcional cuya simplicidad la hizo popular en contextos sociales diversos. Aunque su repertorio era menos elaborado que el vihuelístico, su presencia se expandió rápidamente en prácticas domésticas y festivas. Este modelo introdujo elementos técnicos que luego serían retomados por la guitarra barroca, como el rasgueado, que se convirtió en un recurso habitual en manuales y tablaturas de la época (Díaz Soto & Alcaraz Iborra, 2020).
Ambos instrumentos coexistieron y, en cierto sentido, compitieron por un espacio dentro del paisaje musical renacentista. Esta convivencia generó un intercambio técnico y estilístico que enriqueció la organología de la cuerda pulsada en Europa occidental. La vihuela aportó complejidad polifónica y disciplina compositiva, mientras que la guitarra aportó accesibilidad y una creciente presencia en repertorios populares. Esta dualidad explica el tránsito hacia modelos posteriores, donde la guitarra adquiriría características formales más cercanas a las del instrumento actual (MI Music Institute, 2018).
Los tratados renacentistas dedicados a la vihuela y a la guitarra constituyeron una base fundamental para la preservación y difusión del repertorio instrumental. Autores como Luis Milán, Luis de Narváez y Alonso Mudarra establecieron sistemas de notación, técnicas de mano derecha y estructuras compositivas que influirían en la evolución del instrumento durante los siglos siguientes. La existencia de estos tratados confirma el estatus académico que los cordófonos pulsados adquirieron en la época, situándolos como parte de un proceso de normalización técnica que sería determinante para la guitarra moderna (Díaz Soto & Alcaraz Iborra, 2020).
Camino hacia la guitarra moderna: transformaciones barrocas y proyección histórica
A inicios del Barroco, la guitarra experimentó una de sus transformaciones más importantes: el paso de cuatro a cinco órdenes, acompañado de una ampliación de repertorios y técnicas que consolidaron su presencia en la vida musical europea. El rasgueado adquirió mayor protagonismo, convirtiendo al instrumento en la base de prácticas acompañadas y en un agente rítmico indispensable en la música teatral y cortesana. Este cambio organológico introdujo nuevas posibilidades expresivas y permitió una expansión significativa del instrumento en Francia, Italia y España (Ramos Altamira, 2017).
La progresiva estandarización de proporciones, materiales y afinaciones contribuyó a que, hacia el siglo XVIII, emergieran modelos más estables que preludiaban la guitarra de seis cuerdas simples. Este proceso estuvo influido por la actividad de constructores especializados, quienes incorporaron innovaciones en la barra armónica, el puente y la tensión general de las cuerdas, elementos que mejorarían la proyección sonora y la claridad tímbrica del instrumento. Esta evolución técnica creó las bases necesarias para el surgimiento del modelo decimonónico (Garrido Pozuelo, 2020).
Durante el siglo XIX, la figura de Antonio de Torres estableció definitivamente el patrón de la guitarra española moderna. Sus innovaciones en el tamaño de la caja, la disposición del abanico de varetas y el equilibrio entre tensión y resonancia definieron el modelo que se mantiene hasta la actualidad. La influencia de Torres fue decisiva para la proyección internacional del instrumento y para el desarrollo de repertorios solistas que exigían una mayor capacidad técnica y acústica, consolidando así su papel en la música académica (Díaz Soto & Alcaraz Iborra, 2020).
El siglo XX amplió aún más la importancia de la guitarra gracias a intérpretes y compositores que exploraron nuevas fronteras tímbricas y técnicas. La labor de Andrés Segovia fue determinante para insertar la guitarra en espacios sinfónicos y circuitos académicos, mientras que repertorios contemporáneos incorporaron técnicas extendidas, microtonalidades y enfoques experimentales. Este proceso demuestra que la guitarra no solo es producto de una larga evolución histórica, sino también un instrumento en constante renovación, cuya trayectoria continúa expandiéndose en función de los desafíos musicales actuales (Mukhtar, 2018).
Referencias
Cartwright, M. (24 de Junio de 2012). World History Encyclopedia. Obtenido de Kithara: https://www.worldhistory.org/Kithara/
Díaz Soto, R., & Alcaraz Iborra, M. (2020). La guitarra: Historia, organología y repertorio. Alicante: Editorial club universitario.
Garrido Pozuelo, A. (19 de Setiembre de 2020). Guitarras Garrido Rozuelo. Obtenido de Historia de la guitarra: https://guitarrasgarridopozuelo.com/historia-de-la-guitarra/
MI Music Institute. (11 de Diciembre de 2018). MI Music Institute. Obtenido de Historia de la guitarra: Cómo ha evolucionado la guitarra: https://www-mi-edu.translate.goog/education/guitar-history-how-the-guitar-has-evolved/
Mukhtar, A. (16 de Marzo de 2018). Amukhtar. Obtenido de Articles on historical musical instruments: https://amukhtar.com/articles/
Ramos Altamira, I. (2017). Historia de la guitarra y los guitarristas españoles. Alicante: Editorial Club Universitario.







