Artículo de información

Jose Carlos Botto Cayo

5 de setiembre del 2026

 

A menudo… sueño con fantasmas.
Llegan en silencio,
se sientan a mi lado
y dejan una sombra.

Yo permanezco inmóvil.
No puedo alcanzar la pluma
ni abrir aquel cuaderno
que descansa sobre la mesa.

Se acercan un poco más.
Uno pronuncia nombres.
Y mi alma despierta,
recoge sus palabras
y las deja fluir.

Así aparecen los sentimientos,
pequeños y silenciosos.
La tinta los dibuja
sobre páginas vacías.

Al terminar el sueño,
los fantasmas desaparecen,
sus palabras aún resuenan
y la sombra de esa noche
amanece hecha poesía.