Artículo de información
José Carlos Botto Cayo
27 de junio del 2026
La vida pasa,
no lo vemos ni lo sentimos,
no la entendemos.
Corre suavemente a nuestro lado,
acariciando el rostro,
buscando comunicarse en un invisible.
Ella se desespera, sin detenerse, atrevida,
solo corre y descorre,
iluminando los días.
La vida pasa, no avisa,
no entiende, no sorprende,
solo cumple su ciclo,
regalándonos caricias
en un viaje de delicias.
Cuántas veces, en su silencio,
desesperados, angustiados,
nos dejamos el dolor.
Correr tras la muerte.
Una vida que no aguanta,
sin detenerse,
no solo en fuga.
Buscando solo silencio.
Vida eterna y serena, juntas.
Que en este cuerpo de cielo,
que busco tu cuerpo.







