Artículo de información
José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez
14 de julio del 2026
El 6 de noviembre de 1879, cuatro días después de la toma de Pisagua, una columna chilena de caballería encontró a una avanzada peruano-boliviana en las cercanías de Germania y Agua Santa. Ninguno de los dos destacamentos había salido con la intención de librar una batalla importante. Eran fuerzas de reconocimiento, enviadas para vigilar caminos y obtener noticias sobre el adversario. El encuentro, sin embargo, terminó con una carga, una persecución extensa y decenas de hombres muertos sobre la pampa (Paz Soldán, 1884).
Pampa Germania fue una acción menor dentro de la Campaña de Tarapacá, pero dejó al descubierto las condiciones en que se combatía. La distancia, la escasez de agua y la incertidumbre pesaban sobre cada decisión. Las versiones chilenas destacaron la iniciativa de José Francisco Vergara y la actuación de los Cazadores a Caballo; las peruanas conservaron la imagen de una avanzada inferior, sorprendida lejos de sus apoyos. Esa diferencia obliga a leer los relatos sin separar los hechos del clima nacional en que fueron escritos (Bulnes, 1911).
Pisagua y la marcha hacia el interior
La ocupación de Pisagua, realizada el 2 de noviembre, permitió al ejército chileno desembarcar soldados, animales, artillería y suministros en territorio peruano. La victoria no resolvía la campaña. El puerto estaba rodeado por alturas difíciles y el mando desconocía la ubicación de las unidades aliadas que se habían retirado. Antes de internar al grueso de las tropas, era necesario revisar los caminos, recorrer la vía férrea y saber qué instalaciones permanecían en servicio (Bulnes, 1911).
El agua era el problema inmediato. Los condensadores de la costa no producían lo suficiente para abastecer a los soldados, las cabalgaduras y la población reunida en los alrededores. La línea ferroviaria salitrera ofrecía una salida: sus carros podían transportar estanques, alimentos y municiones hacia Jazpampa, Dolores y Agua Santa. En aquel territorio, un pozo en funcionamiento podía resultar más valioso que muchos kilómetros de pampa desocupada (Sater, 2016).
Al mismo tiempo, el general peruano Juan Buendía procuraba reunir a los supervivientes de Pisagua. La retirada se desenvolvió entre agotamiento, dispersión y noticias contradictorias. Desde Agua Santa se ordenó continuar hacia Pozo Almonte y destruir los depósitos que pudieran servir al enemigo. Hubo incendios y daños, pero no fue posible inutilizar todos los estanques, talleres y materiales ferroviarios. La premura dejó recursos que poco después aprovecharían las patrullas chilenas (Paz Soldán, 1884).
José Francisco Vergara partió el 5 de noviembre con dos compañías del Regimiento Cazadores a Caballo, cerca de ciento setenta y cinco jinetes. Su cometido era reconocer la vía, encontrar agua y seguir el repliegue aliado. En Dolores halló pozos, bombas, depósitos y material rodante todavía utilizable. Envió agua hacia Pisagua y comunicó que el lugar podía sostener una concentración militar. La expedición había cumplido su tarea principal antes de producirse el combate (Vicuña Mackenna, 1880).
La carga y la persecución
Al día siguiente, Vergara avanzó hacia Agua Santa. En las inmediaciones de Germania apareció el destacamento mandado por el teniente coronel peruano José Ventura Sepúlveda, citado como José Buenaventura Sepúlveda en otras reconstrucciones. Mariano Felipe Paz Soldán consignó ochenta bolivianos y catorce peruanos, aunque el número cambia según la obra consultada. La fuerza era, en cualquier caso, menor que la columna chilena y se encontraba separada del cuerpo principal aliado (Paz Soldán, 1884).
Los primeros disparos se hicieron cerca de las construcciones salitreras. La descubierta chilena retrocedió hacia las compañías que venían detrás y los jinetes aliados acabaron desplazándose sobre terreno abierto. No está claro si el repliegue formó parte de una maniobra preparada o si fue una reacción ante el fuego inicial. Francisco Antonio Machuca describió una acción rápida, resuelta cuando los Cazadores lograron reunirse y presentar una formación más numerosa frente a los hombres de Sepúlveda (Machuca y Marín, 1926).
La carga quebró la línea peruano-boliviana. Después del primer choque ya no hubo un frente reconocible: pequeños grupos buscaron escapar por distintas direcciones, mientras la caballería chilena prolongaba la persecución sobre la pampa. Sepúlveda murió junto con numerosos integrantes de su unidad. Otros fueron capturados y unos pocos consiguieron alejarse. La diferencia entre ambos contingentes se volvió decisiva cuando los aliados perdieron el orden y cada jinete quedó obligado a buscar su propia salida (Vicuña Mackenna, 1880).
Paz Soldán registró la muerte de Sepúlveda y de sesenta hombres de su tropa, además de cuatro prisioneros; atribuyó a Chile tres muertos y seis heridos. Al referirse a la persecución empleó la palabra “matanza”, un juicio que expresa la severidad del resultado y también la perspectiva desde la cual escribió. El triunfo despejó temporalmente el recorrido hacia Agua Santa, pero no resolvió la Campaña de Tarapacá. En Germania quedó destruida una avanzada que había combatido demasiado lejos de cualquier auxilio (Paz Soldán, 1884).
Bibliografía
Bulnes Pinto, Gonzalo. (1911). Guerra del Pacífico: De Antofagasta a Tarapacá (Tomo I). Sociedad Imprenta y Litografía Universo.
https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-8075.html
Machuca y Marín, Francisco Antonio. (1926). Las cuatro campañas de la Guerra del Pacífico (Tomo I). Imprenta Victoria.
https://books.google.com/books?id=F1AaAAAAYAAJ
Paz Soldán, Mariano Felipe. (1884). Narración histórica de la guerra de Chile contra el Perú y Bolivia. Imprenta y Librería de Mayo.
https://archive.org/details/narracionhistri01soldgoog
Sater, William Frederick. (2016). Tragedia andina: La lucha en la Guerra del Pacífico, 1879-1884 (Cristina Labarca, trad.). Centro de Investigaciones Diego Barros Arana.
https://www.bibliotecanacional.gob.cl/sites/www.bibliotecanacional.gob.cl/files/2022-08/Tragedia%20Andina.pdf
Vicuña Mackenna, Benjamín. (1880). Historia de la Campaña de Tarapacá: Desde la ocupación de Antofagasta hasta la proclamación de la dictadura en el Perú (Tomo II). Rafael Jover Editor.
https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-87046.html






