Escrito por Karina Valencia y Erik Rivera

La presencia de la variante brasileña del COVID-19 en el país ha generado preocupación en las autoridades, debido a su alta capacidad de transmisión y la rapidez con la que se presentan síntomas graves en quienes contraen la enfermedad.

El ministro del Ambiente, Gabriel Quijandría, manifestó ayer, en la habitual conferencia de la PCM, que la mutación, reportada originalmente en la ciudad brasileña de Manaos, ha demostrado ser más infecciosa y, según estudios, podría ser considerada más letal.

“Efectivamente la variante brasileña ya está demostrado que es mucho más contagiosa que el habitual COVID-19 que conocíamos. Hay alguna investigación que está saliendo en las últimas semanas de casos que hay en otros países, que están demostrando que también sería más letal. O sea, tendría un efecto más rápido de afectación de la salud”, dijo ayer Quijandría en la conferencia a medios de comunicación convocada por la Presidencia del Consejo de Ministros.

El titular del Minam, no obstante, señaló que en el Perú no se ha observado que esta variante del virus muestre una mayor mortalidad, pero exhortó a la ciudadanía a “extremar las medidas” para evitar un posible contagio.

“No lo hemos visto todavía en los casos aquí, pero lo que podemos decir es que se está contagiando de forma más rápida. Y frente a eso, lo que hay que hacer es extremar las mismas medidas: lavado de manos, uso de mascarillas, evitar los lugares cerrados y aglomeraciones”, aseveró.

Quijandría sostuvo que la toma de medidas respecto a zonas con mayor incidencia de contagios “siempre está en proceso de evaluación”, pero dijo que espera que los días de Semana Santa -en que se aplicarán mayores restricciones- “permitan reducir un poco la tasa de contagio”.

El titular del Minam señaló inicialmente que 4 de cada 10 casos en Lima “están asociados” a la variante brasileña, según resultados de un reciente estudio del Instituto Nacional de Salud (INS).

En Lima Norte, la proporción es de 5 de cada 10; mientras que al Este de la ciudad es de 6 sobre 10.

Análisis. Sobre el tema, el epidemiólogo Manuel Loayza sostuvo que, actualmente, la tasa de contagio se elevó por la presencia de dicha variante e incluso fue más grave que la versión original del virus que se situó en el país desde el año pasado.

“Esta va a comenzar a desplazarse poco a poco territorialmente y eso hará que muchos casos sean más rápidos y contagiosos. Antes, en las familias solo se contagiaban una o dos personas, pero ahora toda la familia”, dijo a Correo.

Explicó que al haber mayor cantidad de células que se transmiten por la variante en el cuerpo, la reacción y la respuesta inflamatoria es mucho más agresiva.

El especialista especificó que la mutación no solo ataca al universo de personas que no fueron contagiadas, sino también a quienes sí se infectaron por el COVID-19.

“Pueden haber personas que se reinfecten”, manifestó.

Loayza indicó que los síntomas son variados, pero en muchos casos se caracterizan por fuertes dolores de garganta y problemas diarreicos.

Similar opinión tuvo el médico Jesús Valverde. El presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva (Sopemi) afirmó que la derivación del coronavirus impacta gravemente en pacientes desde los siete a diez días de contagio conduciéndolos rápidamente a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

“Antes el paciente hacía tiempo de enfermedad por 14 días, luego pasaba por el área de hospitalización, se le daba el tratamiento de oxígeno y si se le complicaba lo mandaban a UCI. Pero ahora ya no hace el circuito de cama hospitalaria que podría demorar un mes”, refirió.

Aseguró que los pulmones de un paciente infectado por esta mutación se comprometen en más del 50% en un tiempo corto de evolución. Asimismo, según Valverde, ataca más a personas que se encuentran en la población de entre 20 y 40 años.

Ciertamente, ambos especialistas indicaron a este diario que dicha variante fue uno de los factores para que alcancemos la segunda ola. No obstante, que esta no resulta ser tan letal como la versión original.

Al igual que Valverde, el infectólogo Juan Villena apuntó que se observa que la variante está atacando a gran cantidad de jóvenes.

“A pesar de que las publicaciones dicen que la cepa de Brasil no es más agresiva, sin embargo, sí se está observando que afecta a más jóvenes y muy rápido”, indicó.

Estudio. Entre tanto, Lesly Solari, infectóloga del Instituto Nacional de Salud (INS), informó que su institución emprende un estudio para rastrear a la variante brasileña en las regiones del país.

Explicó que hasta la fecha se hizo un muestreo de investigación en Lima, Huánuco y Loreto, y que la próxima semana se seguirá en ocho regiones, entre ellas Áncash, Cajamarca, La Libertad, Ayacucho, Cusco, Madre de Dios y Ucayali.

“Hemos visto las proporciones que dio el ministro (de Salud), pero eso no quiere decir que sea un reflejo exacto de lo que está ocurriendo en la población. Diría que el estudio es una aproximación de lo que ocurre”, precisó en diálogo con Correo.

Añadió que el estudio es una muestra de pacientes hospitalizados y pacientes leves que viven en estas zonas. A ellos se les aplicó la prueba molecular (PCR) para identificar la variante.

Solari sostuvo que los insumos para que el INS realice los estudios de vigilancia genómica están escasos en el mercado internacional por lo que espera que los estudios de secuencia genética empiecen en abril.

Asimismo, precisó que existe una “percepción” de los médicos de atribuir mayor severidad en el comportamiento clínico de quienes se contagiaron con la variante brasileña del virus, pero aclaró que aún no existen estudios que corroboren esa versión.