Línea Directa ha cumplido 25 años de actividad en España. La compañía aseguradora, que cuenta con 3,2 millones de clientes, quería hacer coincidir su salida a bolsa con el aniversario, algo que finalmente se materializará en 2021 por la llegada de la pandemia. Sin embargo, su consejero delegado, Miguel Ángel Merino, quiso repasar los puntos más importantes de la historia de la compañía en un encuentro organizado hace unos días.

La realidad es que, salvando las distancias, la historia de Línea Directa está plagada de similitudes con algunas de las grandes tecnológicas que hoy triunfan en Silicon Valley. La primera de ellas tiene que ver con sus primeros pasos. Corría el año 1995 cuando la aseguradora comenzó su andadura “en un sótano, como una startup, y con un equipo de siete personas”, explica Merino.

Aunque si bien la infraestructura de la compañía no era muy grande al principio, las personas detrás de su éxito ya tenían una carrera extensa dentro del mundo de los seguros y las finanzas. Línea Directa nació de un acuerdo de joint venture entre el entonces presidente de Bankinter, Jaime Botín, y Peter Wood, presidente de Direct Line Insurance en Reino Unido, una marca que mantuvo su nombre en España. La participación estaba repartida a partes iguales entre la propia Bankinter y el Royal Bank of Scotland Insurance, aunque desde 2009 la titularidad pertenece al 100% a la primera entidad.

Por el camino, una historia de éxito con unos resultados sorprendentes. A día de hoy, Línea Directa cuenta con alrededor de 3,2 millones de clientes, los cuales presumen de haber conseguido “póliza a póliza, sin compras ni fusiones”. En este sentido, un dato curioso es que, de los clientes con los que cerraron el año 1995, más de 4.000 pertenecen fieles a la marca 25 años después.

El modelo de Línea Directa: un low cost basado en la digitalización

El modelo de negocio de Línea Directa se basa en la digitalización y la atención telefónica. Prueba de ello es que, entre 1995 y 2020, la aseguradora ha atendido 150 millones de llamadas. Además, sus clientes digitales abarcan el 59% de su cartera. “Fuimos los primeros que vendíamos pólizas por internet e introdujimos campañas por internet”, comentan desde la compañía. La crisis del coronavirus ha obligado a la aseguradora a cerrar algunas de sus oficinas físicas, lo que hace pensar que su presencia digital será aún mayor en el futuro más cercano.

Otra de sus claves es el precio. Un modelo low cost que premia a los mejores conductores -todos recordamos las palabras de Matías Prats en sus anuncios- y que, en opinión de Miguel Ángel Merino, cambió por completo el mercado hace 25 años. “Sería muy distinto si no hubiéramos nacido. Menos competitivo, con precios más altos y peores servicios” afirma.

Línea Directa quería hacer coincidir la celebración de su primer cuarto de siglo con su salida a bolsa. La noticia tendrá que esperar al 2021 debido a la llegada de la pandemia, pero la aseguradora se convertirá en la tercera compañía del sector que cotiza en el parqué español. De momento, lo poco que se sabe sobre su lanzamiento es que el 82,6% de la compañía saldrá al mercado, con un valor aproximado de 1.184 millones de euros.