Los arquitectos chiclayanos Constantino Cosmópolis y Luis Cerquén conocían, como buenos lambayecanos, la historia popular que hablaba de que Zaña, un pueblo relativamente cerca de su ciudad, pudo ser la capital del Virreinato peruano. Sin embargo, del antiguo esplendor de este enclave solo quedan los vestigios de sus opulentas iglesias.


Ernesto Carlín Gereda

Editor de Cultura


Casi por azar, comenzaron un ambicioso proyecto: crear una animación en la que puedas recorrer las principales edificaciones que quedan en pie. Pero estas se encuentran bastante dañadas, así que esa recreación tendría que basarse en investigaciones previas.

El resultado fue ‘Reconstruyendo la historia’, proyecto en el que se plasmó la idea y que ganó el premio Espacio Virtual, de Fundación Telefónica.

Gótico colonial

Cerques, en conversación con el Diario Oficial El Peruano, explicó que fueron varios viajes de dos veces por semana los que realizaron por tres meses a Zaña. En esas visitas tomaron una cantidad enorme de fotografías desde diferentes ángulos de las ruinas de los templos aún en pie.

De acuerdo con lo que han averiguado por antiguos registros, en Zaña había entre 8 o 9 iglesias. Estas eran muy opulentas, pues en esa urbe residían personas dedicadas al comercio.

Pero ese boato se acabó cuando en 1720 se produce un fuerte Fenómeno El Niño. La altura del agua alcanzó los dos metros. La mayoría de edificaciones fueron arrasadas. Salvo las iglesias, por ser de mayor tamaño, no quedó mucho de los años de esplendor.

Luego de esa fecha, la gente de dinero del lugar buscó otro lugar donde residir y Zaña entró en decadencia. Los templos y conventos que sobrevivieron, poco a poco se deterioraron.

Antes de que todo rastro se pierda, llegaron Cerques y Cosmópolis. Las fotos que tomaron las procesaron con un software para reconstruir cómo habrían sido los sitios sacros coloniales en Zaña.

Asimismo, revisaron varios libros sobre arquitectura del gótico tardío, estilo que se usó en esta localidad. Cerques mencionó que era sorprendente cómo en los planos que iban haciendo descubrían las posturas estéticas de la época y su uso de las formas geométricas.

“Por ejemplo, la iglesia matriz es el primer templo de Zaña, construido frente a la plaza principal de la villa por 1563. El templo poseía tres naves: crucero, dos capillas y una sacristía; todos estos espacios, techados de bóvedas, arcos de medio punto y nervaduras estilo gótico tardío”, contó.

El dúo de arquitectos espera que su iniciativa contribuya a valorar la historia de esta antigua urbe hoy reconocida por la Unesco como “Sitio de la memoria de la esclavitud y la herencia cultural africana”.