Recientemente, el INEI publicó las cifras de crecimiento económico regional para el segundo trimestre del 2018. Si bien la opinión pública suele estar atenta a la publicación del crecimiento a escala nacional cada mes, poco se ha discutido sobre las tendencias regionales. Los resultados muestran un repunte de las regiones del norte y de Lima, mientras que las regiones mineras no han podido mantener el alto crecimiento de años anteriores.

RECUPERACIÓN DEL NORTE
En el segundo trimestre del año, las regiones del norte (5,9%) lideraron el crecimiento del país. El mayor crecimiento se dio en Piura, que lo hizo fuertemente por mayor actividad de construcción (39,5%) y de hidrocarburos (19,5%).

Las obras de reconstrucción por los daños del fenómeno de El Niño costero incrementaron la inversión pública (96%) de los tres niveles de gobierno, en particular el regional (247%) con obras de mejoramiento del sistema hidráulico y de vías de transporte terrestre. Asimismo, la producción de crudo creció 12% debido al aumento del precio internacional del ‘commodity’.

En tanto, el crecimiento de Lambayeque y La Libertad fue impulsado por los sectores agropecuario y manufactura. En el caso de Lambayeque, el subsector agrícola creció por un efecto estadístico base debido al impacto de El Niño costero en el mismo período del 2017.

La ausencia de fenómenos climáticos permitió mayores rendimientos de la tierra, lo cual resultó en el crecimiento de la producción de arroz cáscara (94,8%) y de maíz amarillo duro (170,3%).

Por otro lado, la manufactura primaria creció por mayor producción de azúcar (22,5%), la cual también se explica por el efecto estadístico de El Niño costero, el cual paralizó las plantas azucareras durante abril del 2017.

En La Libertad también se dio un efecto estadístico sobre la actividad agrícola. Las mejores condiciones climáticas permitieron una mayor producción de arroz cáscara (91,7%), caña de azúcar (34,7%) y papa (15%). Además, el sector manufactura creció principalmente por la actividad primaria.

La elaboración de harina y aceite de pescado aumentó debido a la mayor disponibilidad de anchoveta por la primera temporada de pesca.

LIMA NO TAN GRIS
La región Lima ha recuperado el dinamismo en el 2018, luego de haber crecido solo 1,9% el año pasado. En especial, en el segundo trimestre registra un crecimiento de 6,6%, la tasa de crecimiento trimestral más alta en la región desde el 2010. Con este resultado, acumula un crecimiento de 4,9% en la primera mitad del año. Si bien parte de esta recuperación estaría ligada al efecto estacional de la pesca y la elaboración de harina de pescado, también se observa una recuperación de otros sectores no primarios como el comercio y la construcción.

Respecto a la pesca y harina de pescado, el volumen de harina procesada en Lima creció en 119% respecto al segundo trimestre del 2017. Las plantas en Chancay y el Callao fueron las que más contribuyeron a este crecimiento. Este resultado está ligado al incremento de la cuota para la primera temporada de pesca en la zona centro norte, que pasó de 2,8 a 3,3 millones de toneladas de anchoveta, y a la mayor eficacia en la captura.

Por su parte, el impulso del sector comercio en Lima (4,3%) fue causado por el incremento de la demanda de artefactos electrodomésticos como televisores y equipos de sonido y comercio al por mayor de combustibles, bebidas y tabaco. Asimismo, el sector construcción mantuvo un sólido crecimiento (9%), al igual que en el primer trimestre, luego de haber retrocedido en 3% en el 2017.

REGIONES MINERAS
Se considera mineras a aquellas regiones en las que este sector representa más del 20% de su estructura productiva. Por segundo trimestre consecutivo, las regiones mineras (3,7%) crecieron por debajo de las no mineras (5,1%). Sin embargo, este resultado esconde dinámicas heterogéneas dentro del grupo de regiones.

Las dos regiones de mayor crecimiento en el país durante el último trimestre fueron Ayacucho y Tacna. No obstante, el sector minero no jugó un rol importante, pues las dos regiones crecieron, principalmente, por mejores resultados agrícolas.

Por otro lado, las únicas tres regiones con crecimiento negativo fueron mineras: Pasco, Madre de Dios y Apurímac. En Pasco, se debió a una menor producción de zinc (-11,7%) y plomo (-10,7%), mientras que en Madre de Dios por menor producción de oro (-23,2%). En el caso de Apurímac, el sector minero cayó por segundo trimestre consecutivo, debido a la menor producción de cobre (-7%) por actividades de mantenimiento en la planta de la minera Las Bambas.

Posponer la entrada en operaciones de proyectos de gran envergadura disminuye las expectativas de crecimiento de aquellas regiones con potencial minero.