Una vez más, la pandemia ha vuelto a ejercer su impacto negativo en una de las actividades económicas que más dinamismo había experimentado en los últimos años: la exportación de servicios.

Antes de la llegada del Covid-19, este sector -según la Coalición de Exportación de Servicios del Perú- registraba un crecimiento promedio anual de 5.3%, por encima de la expansión del PBI peruano, que se calculaba en 4.5%.

De acuerdo con cifras del Banco Central de Reserva (BCR), hasta setiembre último, las colocaciones de servicios en el exterior sumaron 2,614 millones de dólares, lo que representó una caída de 0.2% frente a los 2,619 millones de dólares de similar periodo de 2020, que ya venía de registrar una caída de 53.3% frente al valor exportado en el mismo periodo del 2019 (prepandemia).

Al respecto, Rafael Zacnich, gerente de Estudios Económicos de la Sociedad de Comercio Exterior del Perú (Comexperú), considera que estos resultados “evidencian que no ha habido una mejora en el desempeño de las exportaciones de servicios en nuestro país”.

Mas que turismo

Los resultados darían cuenta que, en la composición de las exportaciones de servicios, el sector de viajes tenía la mayor participación hasta antes de la pandemia, dentro y fuera del país. Cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI) indican que en 2019 este sector representaba el 49.7% del total.

Esa composición cambió sustancialmente y, actualmente, el sector viajes solo representa un 23.7% de las exportaciones de servicios.

Por ello, no resulta extraño que en el Perú -como señalan en Comexperú- las exportaciones de servicios modernos hayan registrado un crecimiento anual de 10.2% desde 2011, mientras que las de servicios tradicionales, como viajes (8.8%) y transporte (8.3%), fueron menos dinámicas.

En ese sentido, Zacnich avizora potencial en la evolución de la economía digital y la exportación de servicios modernos, a pesar de la recuperación que estarían teniendo los rubros de transporte y viajes desde el segundo trimestre de este año.

“Hoy en día se pueden transar servicios que hace unos años era imposible exportar. Por ejemplo, el software, la contabilidad, el servicio de posventa, la investigación y el desarrollo, entre otros, son los llamados servicios modernos que -además- requieren personal calificado e infraestructura y cada vez toman mayor relevancia en el mercado mundial”, afirma Zacnich.

Lenta recuperación

Si se toma en cuenta ese panorama y se considera que “el 2022 no sería el año en el que el turismo recupere los niveles prepandemia” y que, de acuerdo con la Organización Mundial de Turismo (OMT), eso tomaría un año más, en Comexperú estiman que “la recuperación de la exportación de servicios no se daría sino hasta 2023″.

Sin embargo, Zacnich insiste en que “resulta más que necesario implementar acciones para el impulso y la identificación de una oferta exportable de servicios modernos basados en la economía digital, sobre todo porque la revalorización y creación, políticas para este sector, serán fundamental para la mejora de la competitividad del país”.