Durante su participación en CADE Ejecutivos la semana pasada, el presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Julio Velarde, afirmó que hay indicios de una recuperación económica más rápida de lo esperado. Los indicadores que generan expectativas positivas provienen de la inversión privada.

Uno de ellos es la importación de bienes de capital (sin considerar materiales de construcción ni celulares) que tuvo un crecimiento de 9% en diciembre, luego de 10 meses de caída consecutiva. Otro indicador es la importación de insumos que creció 16,6% en diciembre.

Carlos Parodi, profesor de Economía de la Universidad del Pacífico, comentó que en la actividad de la macroeconomía existen los indicadores adelantados, que anuncian una recuperación. Los más importantes son la demanda por electricidad, porque si aumenta es porque las empresas comienzan a producir más, y eso se va a reflejar en un mayor PBI uno o dos meses después.

Un segundo indicador tiene que ver con la compra de cemento, porque se presume que es porque van a construir más, sea del sector público o privado, y eso es un adelanto de recuperación. Y el tercero, explicó el catedrático, es la importación de bienes de capital e insumos, porque la razón para importar es porque se piensa producir más.

“Dicho esto, hay que ver si esa recuperación es sostenible o no, y eso depende de dos factores, para que esta tendencia continúe. Por un lado, depende que se contenga esta segunda ola de contagios, porque naturalmente hay temor que la economía vuelva a ser cerrada o nos pongan otra vez en aislamiento. Si ese temor persiste no se van a importar más insumos, y es un temor que hay que disipar, o explicar, o rezar para que no ocurra”, refirió Parodi.

Añadió que el otro factor es el tema político. Conforme pasen las semanas va a estar más claro, o menos oscuro, quiénes podrían llegar a segunda vuelta, porque ahora está confuso el panorama electoral. Dependiendo de las propuestas de los candidatos que llegarían a segunda vuelta y de sus equipos económicos, esto podría acelerarse o ralentizarse, acotó.

Para el economista, la recuperación sí está en marcha siempre y cuando se mantenga el control de la pandemia, sin cerrar la economía, lo que es un gran reto. Y, por otro lado, quienes punteen o quienes ganen las elecciones, sean muy claros en afirmar que van a mantener los cimientos de la economía peruana, como mantener la estabilidad monetaria, un BCR independiente y un manejo fiscal responsable.

Parodi finalizó con un dato importante, “mientras en abril del 2020 tocamos fondo con la economía cayendo un 40%, la cifra más reciente que tenemos es de noviembre cuando la economía cayó 2,7%. Por lo que se esperaría que en el primer trimestre de este año, ya las cifras sean positivas”.

Por su parte, Silvana Huanqui, economista y profesora de la Escuela de Gestión Pública de la UP, coincidió en que una mayor importación de insumos implica una recuperación de la actividad privada, lo que derivará necesariamente en el incremento de la producción.

“Este factor conjuntamente con el incremento de la importación de bienes de capital nos da claras luces de un cambio en las expectativas de los agentes hacia una mayor actividad económica”, dijo.

La docente subrayó que se puede esperar que ello genere un círculo virtuoso de producción, empleo y consumo, que permita volver a los niveles de ingresos del 2019 rápidamente. Pero este escenario asume que no habría mayores retrocesos en las fases por el COVID-19.