Ricardo Márquez, presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), comentó sobre la transición progresiva de las actividades de la industria manufacturera y de procesamiento industrial pesquero, de un modelo económico lineal, hacia uno circular; según la propuesta del Ministerio de la Producción (Produce).

La economía circular es un tendencia global y de acuerdo al Programa para el Medio Ambiente de la ONU, podría reducir entre un 80% y un 99% los desechos industriales en algunos sectores y entre un 79% y 99% de sus emisiones al ambiente. Es decir, está estrechamente ligada a mitigar los daños generados por el cambio climático y calentamiento global.

En ese sentido, Márquez consideró esta como una medida trascendental. “Este cambio es importante no solo desde una perspectiva de sostenibilidad. En los mercados del primer mundo no aceptan productos que no estén encaminados a la economía circular, y no se puede probar que una empresa es sostenible si no sigue dicha metodología”, indicó el ejecutivo, en la 36° Reunión Empresarial de la Red Peruana de Negocios (RPN).

El cambio climático está siendo atendido de forma prioritaria en Europa por lo que el empresario estima que en cinco o seis años va a ser una tara arancelaria. En otras palabras, sería un impedimento para sociedades futuras. “Es una necesidad de venta y de negocio”, agregó Márquez.

FACTORING Y FINTECH COMO SOLUCIÓN A LA INFORMALIDAD

Una de las problemáticas que genera mayor preocupación para el país, de acuerdo a Márquez, es la informalidad, que está presente en diversos sectores empresariales. Si bien este aspecto es tratado con frecuencia, el ejecutivo precisó que las medidas impuestas hasta el momento no han sido efectivas. Entonces, ¿cómo reducirla o combatirla?

Para Márquez, la solución está en apostar por más empresas de factoring y fintech. La primera herramienta funciona como una vía para adelantar el mecanismo de cobro, donde una empresa cede los créditos derivados de su actividad comercial a otra, que se encarga de gestionar el cobro pertinente. La segunda se enfoca en la digitalización del sistema financiero con el fin de agilizar contratos, permitiendo mayor acceso tanto a inversores como prestatarios.

“Los bancos ya están caminando a eso, un claro ejemplo de ello es la aplicación ‘Yape’, pero creo yo que debe haber más ofertas. Por ende, mayor competencia. Recordemos que según la constitución reciente, se puede rebajar las tasas de interés para pequeñas y medianas empresas a través de competencias”, acotó.

¿Qué implica ello? A través del mercado, al ofertar más empresas de factoring y fintech, se generará mayor competencia en el sector financiero y por tanto va a haber una reducción en la tasa de interés para medianas y pequeñas empresas “porque la competencia hace eso”. Según Márquez, debe haber más competencia para que haya mayor prosperidad en el mercado.

Además, el presidente gremial sostuvo que la informalidad se reducirá en la medida en que el pequeño empresario obtenga un mecanismo para recibir un pago de sus facturas en menos de treinta días. La mejor forma para agilizar ese trámite, añadió, es a través del factoring.

FACTORES CLAVES HACIA EL 2020

Como expectativas para el próximo año, el presidente del SNI destacó que es determinante la promoción de industrias intensivas en empleo orientadas a la exportación y con capacidad instalada no utilizada. Esto se ve reflejado en el sector textil a través de confecciones y calzado. En pesca estará enfocado al consumo humano directo, y en metalmecánica; al diseño de minas y productos.

Por último, recalcó la campaña de fortificación masiva del arroz que no solo busca combatir la anemia, sino también un cambio de cultura de compra, pues el 80% de la población lo consume a granel. Por ello, esperan trabajar con bolsas de 50 kg y dicho producto debe tener un precio mínimo para ser considerado normal.