Javier Martín del Barrio

Incendio por la campaña contra incendios. Un adjunto del Secretario de Estado de Protección Civil ha dimitido por la compra de lotes antiincendios inflamables, caros y, además, con intereses comerciales entre los fabricantes y destacados dirigentes socialistas regionales.

La trama, desatada por el diario Público, comenzó con el descubrimiento de que las bragas o bufandas para colocarse en la boca con el fin de no tragar humo estaban fabricadas con material inflamable. A la primera contradicción le sucedió que, además, el contrato de fabricación era de una cuantía superior a los precios normales que, el Gobierno, en un primer momento argumentó por la urgencia del encargo. Finalmente, se ha descubierto, que el responsable del encargo era un adjunto a la Secretaría de Estado de Protección Civil, Artur Neves. Más aún, el hijo de este, Nuno Neves, ha firmado varios contrayos con organismos públicos, lo que prohíbe la Ley de Incompatibilidades.

Eran más de 15.000 lotes de chalecos reflectantes y 70.000 bragas de cuello antihumo, repartidas por las aldeas con riesgo de incendios. El reparto forma parte de la campaña Aldeas Seguras, Personas Seguras, cuyos folletos también habían sido impresos por otra empresa ligada al PS. Todo ello, además, sin concurso público alguno, ya que el Gobierno argumentó circunstancias urgentes para obviar este mecanismo obligatorio.

El dimisionario, Francisco José Ferreira, era adjunto del Secretario de Estado de Protección Civil, líder del Partido Socialista en Arouca y que trabajó de pastelero hasta ser fichado para “ejercer funciones de técnico especialista” de Protección Civil en 2017. Ferreira ha declarado que fue él quien adjudicó los contratos de las bragas antiincendios inflamables.

Los contratos fueron adjudicados a empresas ligadas al Partido Socialista de Portugal, la mayoría de ellos a Brain One, una compañía que tiene varios acuerdos con el Ayuntamiento de Arouca, municipio gobernado por José Artur Neves entre 2015 y 2017 y hoy Secretario de Estado de Protección Civil. La otra empresa es Foxtrot Aventura, propiedad del marido de una alcaldesa socialista en Guimarães.

La polémica salta en plena temporada de incendios, en vísperas electorales, lo que aventa las críticas contra el Gobierno socialista y sus dirigentes, que culpan a todos de los fuegos excepto a su Administración. En los recientes incendios de Mação, el ministro de Interior, Eduardo Cabrita, acusó a su alcalde de no haber activado el Plan de Emergencia, lo que provocó la crítica de las autoridades municipales.

En 2017, 112 personas fallecieron en grandes incendio, principalmente en Pedrógao, en el mes de junio, y en Penacova, en octubre. La tragedia no dañó electoralmente al partido socialista gobernante, que cosechó resultados históricos en las municipales y en las recientes europeas, sin embargo, otra tragedia forestal sí que dañaría las perspectivas de reedición del Gobierno socialista, como pronostican todas las encuestas. Es su punto débil -junto a los servicios públicos en salud y transporte- y la oposición intenta sacar partido de esos fallos.