La reciente confirmación de la presencia del hongo Fusarium Raza 4 en fincas bananeras de Colombia supone una grave preocupación para un vecino como el Perú, que encuentra en el plátano una fruta de consumo popular y se destaca por sus exportaciones de banano orgánico.

Según el Ministerio de Agricultura, en el 2018 se registraron en el país 162,971 hectáreas de plátano convencional, que en aquel año produjeron 2’194,876 toneladas de este fruto destinado al consumo interno. Las principales regiones productoras de plátano son San Martín, Piura, Loreto y Huánuco.

Perú también tiene 10,500 hectáreas de banano orgánico (sin uso de agroquímicos), cultivadas con fines de exportación. Durante el año pasado, se exportaron unas 200,000 toneladas de este banano (US$ 170 millones) y se esperaba que este año la cifra se incrementara entre 5 y 10%, señala la Asociación de Productores Orgánicos de Querecotillo (APOQ) de Piura.

El hongo Fusarium Raza 4 causa la enfermedad conocida popularmente como “el mal de Panamá” y puede permanecer en el suelo hasta por 30 años, atacando las raíces de la variedad de banano Cavendish y del plátano, aunque no afecta salud de los seres humanos.

Si bien no se han registrado alertas de esta plaga en territorio peruano, su presencia en Colombia ha generado gran preocupación entre los países productores de plátano y banano en América Latina, debido a que este hongo se propaga fácilmente a través del viento, el calzado o incluso la ropa, por lo que resulta muy difícil de erradicar.

Luego de confirmarse en Colombia la presencia de este hongo, en Perú el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) dio a conocer que reforzará las medidas de control en las fronteras para evitar el ingreso de la plaga.

Entre las medidas se encuentran la prohibición del ingreso al país de plantas de plátano o banano de países o zonas donde esté presente esta enfermedad, la capacitación de los técnicos del Senasa en el reconocimiento y manejo del Fusarium raza para el monitoreo preventivo y toma de muestras de plantas con síntomas de marchitez o necrosis en raíces y rizomas.

El gerente general de la Asociación de Productores Orgánicos de Querecotillo (APOQ), Oscar Raymundo, consideró indispensable que el Senasa cumpla con adoptar estas medidas en el más corto plazo, puesto que, de lo contrario, la producción nacional de plátanos y bananos orgánicos peligraría.

“Ya estamos ante un alto riesgo de contagio porque la migración venezolana cruza Colombia y Ecuador hasta llegar al Perú. No digo que se impida la migración venezolana, pero se deben tomar medidas para la desinfección del calzado, la ropa, etc.”, expresó Raymundo.

También señaló que en una reunión sostenida esta semana con altos representantes del Ministerio de Agricultura (Minagri) en Piura, estos manifestaron que evaluaban invertir S/ 8’000,000 de soles en la prevención de este contagio.

“Según informó Senasa -señaló el vocero del gremio de productores de banano orgánico- en Piura y Tumbes existen cinco puestos fronterizos en los que se reforzarán los controles, sin embargo, hay 90 pasos informales que son de difícil control, por lo que allí existe un mayor riesgo”.

Semanas atrás, la Asociación de Gremios de Productores Agrarios del Perú (AGAP) manifestó que un eventual contagio de este hongo en el Perú “sería devastador para el banano orgánico y para los plátanos en general, y es muy difícil de controlar”.