Medidas legislativas adoptadas aseguran acceso de las mujeres en el mercado laboral.

La ratificación del Perú del Convenio 183 de la OIT sobre protección de la maternidad constituye una demostración de la voluntad del país para la promoción de las condiciones adecuadas que hagan posible el ingreso y la permanencia de las mujeres en el mercado laboral.

Así lo sostuvo la embajadora y representante permanente del Perú ante los organismos internacionales en Ginebra, Silvia Alfaro Espinosa, al participar como panelista del foro Un siglo de protección de la maternidad: transformar las políticas relativas a las licencias y las políticas de cuidado para un mejor futuro del trabajo para todos.

El encuentro, coordinado por la Organización Internacional de Trabajo (OIT), formó parte de los actos conmemorativos por los 100 años de protección de la maternidad en la OIT, teniendo en cuenta que en 1919, año de creación de esta organización, se adoptó este primer convenio.

En este contexto, la embajadora relievó el compromiso del Estado por el fortalecimiento de las acciones en favor de la igualdad entre hombres y mujeres en el país.

Alfaro Espinosa también hizo mención al conjunto de medidas legislativas a favor de las madres trabajadoras, como la licencia por maternidad, los permisos por lactancia materna, la protección contra el despido, entre otras.

Se refirió, asimismo, a los desafíos que plantea esta protección en un país como el Perú, con prevalencia del sector informal, en el que la madre trabajadora tiene dificultades para acceder al conjunto de beneficios que ofrece el sector formal.

Finalmente, en relación con los sectores de la población más vulnerables, remarcó el compromiso del Perú para brindar servicios de salud con un enfoque de pertinencia cultural, atendiendo las tradiciones y las lenguas indígenas, a fin de adaptar los servicios que brinda el Estado.

El objetivo del encuentro fue resaltar la necesidad de lograr la protección universal de la maternidad mediante políticas que transformen las relaciones de género con miras a asegurar un futuro de trabajo decente para todos.

Impacto

Hace 100 años, la OIT adoptó la primera norma internacional sobre protección de la maternidad. Desde entonces, esta definición se ha ampliado y ha cobrado cada vez mayor importancia, en particular como elemento fundamental para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible en materia de salud y bienestar, igualdad de género, trabajo decente y desarrollo económico.

No obstante esos avances, añade la OIT, muchas madres aún deben hacer frente a notables retos en el lugar de trabajo.