Por primera vez, las potencias occidentales debaten acerca de la emergencia de China como potencia militar

La defensa colectiva que garantiza la OTAN prevaleció por encima de las diferencias de las últimas semanas entre los aliados, que cerraron la cumbre por los 70 años de la organización con el compromiso de reflexionar sobre su futuro y un primer debate sobre los retos que plantea China.

“Solidaridad, unidad y cohesión son los principios piedra angular de nuestra Alianza (…). Un ataque contra un aliado será considerado como un ataque contra todos”, recalcaron los líderes en una declaración aprobada al término de la cumbre celebrada en Watford, al noroeste de Londres.
La cita se desarrolló en medio de las mayores divisiones entre los aliados desde la crisis por la nacionalización del canal de Suez en 1956 y la invasión estadounidense de Irak en 2003.Defensa mutua”Mientras permanezcamos juntos, nadie podrá esperar derrotarnos y nadie podrá empezar una guerra”, había advertido el primer ministro británico, Boris Johnson, al comienzo de una reunión de la que fue anfitrión.
El secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, destacó que la reunión demostró “una vez más que la OTAN sigue siendo el único lugar en el que Europa y América del Norte hablan, deciden y actúan juntos cada día”.
China
Los líderes aliados mantuvieron por primera vez, a instancias principalmente de EEUU, un debate sobre la emergencia de China como potencia militar mundial y las oportunidades, pero también desafíos, que representa para su seguridad.Coincidieron en la necesidad de animar a Beijing a participar en acuerdos de control armamentístico.
Igualmente, se comprometieron a garantizar la seguridad de sus infraestructuras de telecomunicaciones, incluidas las redes 5G, en plena polémica por el despliegue de esa tecnología que la empresa china Huawei está interesada en llevar a cabo en Europa pese a las dudas de algunos países sobre su vinculación con el Gobierno chino.
Las insistentes demandas de Trump de que los aliados europeos y Canadá inviertan más en defensa quedó en esta ocasión en segundo plano, aunque los líderes sí comentaron la necesidad de repartir más las cargas en la organización.
Stoltenberg aseguró que aún hay mucho por mejorar, pero recordó que la inversión militar ha aumentado por quinto año consecutivo y que, de hecho, los europeos y Canadá llevan acumulado un gasto en defensa de 130,000 millones de dólares (118,209 millones de euros) desde 2016, que se prevé que ascienda a 400,000 millones de dólares (363,720 millones de euros) para finales de 2024. (Efe)