Ginebra, Suiza

EFE

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, reveló que ha enviado una misiva a cada uno de los 194 países miembros de esta institución alentándoles a unirse a la plataforma creada para garantizar un acceso justo a la vacuna contra el covid-19.

Esta iniciativa partió de la necesidad de evitar que vuelva a ocurrir lo que se vio al inicio de la pandemia: países que no tenían acceso a materiales de protección para su personal médico porque otros los acapararon o por la parálisis del transporte aéreo.

Una vez que la OMS haya identificado que una candidata a vacuna ha superado todas las pruebas, su Comité de Estrategias ofrecerá recomendaciones sobre su uso justo y apropiado, explicó Tedros.

Lo que se sabe es que se propondrá que la asignación de vacunas se haga en dos etapas.

En la primera de ellas, cada país que forme parte de la plataforma recibirá una cantidad proporcional de vacunas, lo que permitirá reducir el riesgo de transmisión del coronavirus.

Según Tedros, en la mayoría de países la fase 1 cubriría al 20% de la población, lo que protegería prácticamente a todos los grupos de riesgo, como trabajadores de la sanidad y sociales, mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas.

“Si no protegemos del virus a estos grupos de alto riesgo, no podremos estabilizar los sistemas de salud y reconstruir la economía global”, recalcó.

Segunda etapa

En la segunda fase se tendrá en cuenta la vulnerabilidad de cada país, agregó.

Tedros insistió en que ningún país, por más poderoso que sea, tiene acceso al mismo tiempo a la investigación y desarrollo científico, a la capacidad de manufactura y a toda la cadena de suministros necesarios para el material y las medicinas esenciales.

El ejemplo más práctico es que las vacunas que sean desarrolladas en un determinado país requerirán tubos de vidrio con sus tapones que serán producidos en otro, usando probablemente materiales –como vidrio de alta calidad– que vendrá de un tercer país.

“Necesitamos producir miles de millones de dosis para llegar a todos los que necesitan una vacuna”.

Salud mental en peligro

Depresión, ansiedad, estrés: la pandemia del covid-19 causó una “crisis de salud mental” sin precedentes en todo el continente americano, y llevó a un “alza de la violencia doméstica”, alertó Carissa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Según las encuestas, en Estados Unidos, Brasil y México, aproximadamente la mitad de los adultos están estresados debido a la pandemia. Esto ha incrementado el consumo de drogas y alcohol, lo cual “puede exacerbar los problemas de salud mental”, advirtió Etienne.

“El hogar no es un lugar seguro para muchos”, subrayó, al señalar una multiplicación de los pedidos de ayuda por abusos en Argentina, Colombia y México.

Reto

Tedros afirmó que, desde el punto de vista logístico, la epidemia actual ha sido la mayor de todas las que la organización había conocido hasta ahora.