Dando continuidad al artículo El profesional de la arquitectura en la sociedad de hoy, me dispongo a hacer algunas consideraciones sobre el papel que debe jugar nuestro colectivo, ante los importantes desafíos y transformaciones normativas que está experimentando nuestra sociedad. Por ejemplo, la nueva Ley de Contratos del Sector Público 6/2018, vigente desde el mes de mayo de 2018, recogía en su preámbulo intenciones muy loables. Los trabajos intelectuales y la calidad deberán primar sobre cualquier otro concepto. A su vez, la Administración incentivaría el acceso de Pymes y jóvenes profesionales. Sin embargo, desde el Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante (CTAA), podemos afirmar que cerca del 50% de las licitaciones públicas sufren alguna corrección por errores. En Alicante, con el apoyo del Colegio Oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana, se ha presentado una treintena de recursos, al entender que se seguía primando el menor precio en lugar de la calidad.
Por otra parte, la Ley 39/2015 surge para establecer nuevas relaciones entre el ciudadano y la Administración, a través de los portales digitales y la comunicación electrónica. De nuevo otro ejemplo de buenas intenciones en su génesis, pero con amplias carencias en su desarrollo. Lejos de mejorar la relación del ciudadano con la Administración, se ha convertido en un modelo semejable a una nueva Torre de Babel, cada Administración tiene su web, distinta del municipio vecino. No vamos por el buen camino. Nadie asume la necesidad de coordinación que facilite el día a día de los ciudadanos.

Podríamos también hablar de leyes referentes a la accesibilidad, o los edificios de consumo casi nulo. El Real Decreto 1/2013, señala que, a partir del 4 de diciembre de 2017, todos los edificios públicos deben adaptarse a la accesibilidad universal. Por otra parte, el Real Decreto 235/2013 estableció que todos los edificios nuevos construidos a partir del 31 de diciembre de 2020, tendrán que adaptarse a los nuevos requerimientos energéticos. Leyes que debería estar cumpliendo la Administración y que, salvo contadas excepciones, incumple de forma sistemática, mientras a la vez insta al ciudadano a satisfacer dichas exigencias.

Desde el CTAA entendemos que el panorama descrito puede y debe ser reformulado, por ello estamos prestando apoyo a numerosas administraciones locales, gracias a la creación de bolsas de trabajo específicas, que están permitiendo avanzar en el cumplimiento de diversos requerimientos normativos. Además, se está colaborando con algunos organismos en mejorar aspectos que todavía se confunden. Desde el colectivo de arquitectos, junto al resto de profesionales implicados, se va a proceder este año a la elaboración de una guía de calidad para facilitar la labor a la Administración, aportando criterios objetivos, que refuercen y mejoren las condiciones de las nuevas licitaciones.
En el CTAA sabemos que es importante mejorar la reputación de la arquitectura, y por ello hemos impulsado un programa de conferencias, mesas redondas y exposiciones, entre las que destacan la Muestra de Arquitectura Reciente en Alicante 2016/2017 y la Exposición de Arquitectura y Arte, que se inaugurará el 16 de mayo en la Fundación Caja Mediterráneo de Alicante. Igualmente, trabajamos con la Escuela de Arquitectura de Alicante en el programa «Arquitectura en las Aulas», dignificando la percepción social del arquitecto entre los alumnos de Bachillerato, estimulando el interés por estos estudios.

El CTAA, apuesta por la innovación, la mejora de la competitividad y la sostenibilidad, lo que no está reñido con la protección de nuestro patrimonio arqueológico, arquitectónico y paisajístico. Por ello, hemos realizado un estudio preliminar sobre el estado de conservación de los edificios BIC y BRL de la provincia, concluyendo que casi el 30% están en riesgo de desaparición, dato especialmente alarmante si tenemos en cuenta que estos edificios gozan de un alto grado de protección.

El patrimonio caracteriza la identidad de un territorio, por ello es importante defenderlo y preservarlo para las generaciones venideras, exigiendo su rehabilitación y potenciación. Los bienes culturales y paisajísticos son un recurso valioso que, mediante su recuperación y puesta en valor, suponen una apuesta segura de futuro y una fuente económica para el impulso de áreas degradadas.

Las ciudades deben revalorizarse, recuperar espacios tradicionales, limitar la ocupación del suelo y preservar el paisaje. Debemos ser capaces de implementar un modelo territorial que permita afrontar los nuevos retos optimizando nuestros recursos, apostando por la innovación y la sostenibilidad, favoreciendo nuestro bienestar, bajo el marco de los objetivos fijados por la Agenda 2030 de Naciones Unidas. El CTAA y la Fundación Caja Mediterráneo, impulsan desde el año 2017 el simposio «Horizonte Mediterráneo Sostenible», un hito de colaboración entre administraciones, universidades, asociaciones, colegios profesionales, promotores y empresas vinculadas a nuestra red socio-profesional: «Plazatio». Fruto de las mesas celebradas a finales de 2017, se ha elaborado una publicación que recoge una hoja de ruta que nos permitiría alcanzar los objetivos establecidos en la Agenda de Desarrollo Sostenible.