Rafael Zavala Batlle

En el artículo “Networking en siete pasos sencillos”, publicado por Wharton, Neill Conor comentaba que las relaciones necesitan una atención constante y cuidadosa durante mucho tiempo. Nos dice que la típica petición de ayuda cuando se necesita algo urgente –un trabajo, algún consejo o una donación benéfica– en realidad no es networking, sino más bien parte del procedimiento de “venta”.

De hecho, la mayor parte de nuestra red de relaciones se desarrolla mucho antes de que la necesitemos. Neill Conor señala que “el networking” no es algo que surja de manera natural en las personas.

A continuación, incluimos algunos consejos que pueden ayudar.

Primero, comunicar. Para cultivar una buena red de relaciones es necesario hacer muchas preguntas y demostrar interés por las aficiones de la gente que se conoce.

También se debe valorar. Procurar que los otros sepan siempre que valoramos su ayuda.

Además, es aconsejable elaborar un inventario. No es nada malo hacer una lista de vez en cuando. ¿A quién se conoce? ¿a quién nos gustaría conocer?

La longevidad también importa. Las cosas buenas llevan su tiempo. La clave es empezar a construir nuestra red mucho antes de que la necesitemos.

La reciprocidad igualmente es importante. El networking no solo se relaciona con lo que los demás pueden hacer por nosotros. Pensemos en aquello que se puede ofrecer.

La similitud es otro aspecto por tomar en cuenta. Está claro que siempre es más fácil congeniar con gente parecida a nosotros, pero siempre es posible encontrar un terreno medio para entenderse con otras personas, aunque al principio parezcan muy distintas. Es necesario salir de nuestra área de confort y aprender de la gente que tiene otros antecedentes, objetivos e incentivos.

La fecundación cruzada también importa. Los líderes de éxito son capaces de influir sobre sus contactos entre distintas redes.

Una de las principales fuentes de la felicidad es tener amigos, gente en la que podamos confiar, con la que compartamos el tiempo. Las relaciones son una valiosa fuente de energía y seguridad en nosotros mismos.