El contralor Nelson Shack señaló ayer que la auditoría realizada a la concesión del hospital de Moquegua revela claramente las irregularidades que se cometieron en ese proceso.

La obra fue adjudicada al Consorcio Hospitalario Moquegua en el 2013, cuando el mandatario Martín Vizcarra ejercía como presidente regional y el ministro de Transportes y Comunicaciones, Edmer Trujillo, como gerente general del gobierno regional.

“Nosotros hemos hecho una auditoría en la cual están clarísimas las irregularidades que se han cometido en la ejecución de esa obra. Ya le corresponde a la fiscalía tomar las acciones que le son pertinentes a su función”, dijo Shack.

La semana pasada, este Diario dio cuenta de que el 30 de diciembre del 2014, un día antes de que Vizcarra culminara su período como gobernador regional de Moquegua, se realizaron una serie de trámites que, en menos de 24 horas, terminaron con la aprobación de un desembolso de S/41’869.086 por la construcción del hospital de Moquegua, tal como señaló un informe de la contraloría.

Shack precisó ayer que el informe cuestiona por qué se autorizó el pago de millones de soles por adelantado al consorcio integrado por ICCGSA, empresa investigada por el caso del ‘club de la construcción’.

“Las observaciones que ha hecho la contraloría no están asociadas al procedimiento de pago, están asociadas a por qué le pagaron, por qué autorizaron los pagos que eran claramente irregulares. Cómo le voy a dar un adelanto a una empresa, incluso un adelanto tan grande por casi 24 millones de soles si ni siquiera el expediente técnico estaba aprobado”, dijo Shack.

Además, cuestionó que exfuncionarios del Gobierno Regional de Moquegua hayan aprobado un adicional de la obra sobre un aspecto que –según señala la contraloría– formaba parte del contrato inicial.

“Esto es como decir: Hemos hecho una licitación para comprar un juego de comedor, una mesa con ocho sillas. Así lo compré, así lo pedí, pero resulta que me dan siete sillas y me dicen: ‘Oye, sería bueno que tengas una octava’, y me lo cargan adicionalmente”, dijo.

El exfiscal supremo Avelino Guillén consideró que el informe de la contraloría amerita que la fiscalía reabra la investigación, que antes archivó en dos ocasiones.
—Autoridades políticas—

El informe concluye con la denuncia a 14 exfuncionarios del Gobierno Regional de Moquegua. Entre ellos no se encuentran Vizcarra ni Trujillo.

Sobre esas ausencias, Shack aseguró que “las altas autoridades políticas, como por ejemplo un gobernador regional, tienen el principio de confianza, ellos no ejecutan los procedimientos. Por tanto, administrativamente, digámoslo así, no firman nada. Y cuando se hacen las auditorías, [estas] no pueden comprender a aquellas personas que no han firmado nada, porque evidentemente no son responsables de lo que está mal”.

Sin embargo, para Guillén, la no inclusión de Trujillo fue una omisión de la contraloría.

El exfiscal consideró que el hoy ministro de Transportes y Comunicaciones debe rendir cuentas ante el Ministerio Público.