El Gobierno de Guatemala disolvió a la fuerza a una caravana migrante compuesta por más de 6,000 hondureños que huyen de la pobreza en su país y que pretenden llegar a Estados Unidos en busca de trabajo.

Más de 500 agentes de la Policía Nacional Civil y decenas de soldados del Ejército de Guatemala desalojaron al mediodía de ayer la carretera donde los migrantes se encontraban varados en el departamento de Chiquimula, cercano a la frontera con Honduras y ubicado unos 200 kilómetros al este de la capital del país.

Los hondureños, imposibilitados de avanzar desde el sábado por la barrera policíaca, fueron desalojados a empujones por las fuerzas de seguridad guatemaltecas, que habían dado un plazo de 10 minutos a la multitud para que liberara el paso.

El enfrentamiento no reportó heridos de gravedad e hizo retroceder a los migrantes, que quedaron desperdigados por el lugar a la espera de encontrar una ruta alterna.

Caravana

La caravana quedó disuelta después del operativo y cientos de hondureños se adentraron en un poblado de Chiquimula, Vado Hondo, acorralados por los disparos de gases lacrimógenos lanzados por la Policía.

“Miren, los niños llorando, esto no puede ser”, dijo a periodistas un migrante hondureño acompañado de su familia, incluidos dos menores de edad asustados.

“Yo no quiero ir a Honduras, no quiero. ¿Para qué me voy para allá? No tengo nada”.

Los hondureños forman parte de una caravana migrante conformada por más de 9,000 personas, según cálculos oficiales, que salió desde San Pedro Sula, ciudad del norte de Honduras.

Indulto

El presidente Donald Trump, que todavía no ha felicitado a Biden ni lo ha invitado a tomar el té en la Oficina Oval como es costumbre, ha estado en gran parte ausente de la escena política en los últimos días.

De acuerdo con CNN y otros medios, Trump tiene una lista de unas 100 personas a las que concederá clemencia luego de lo que el diario The New York Times señala como un intenso esfuerzo de cabildeo. Los posibles indultos más controvertidos serían para Edward Snowden, Julian Assange y el ultraderechista exasesor de Trump Stephen Bannon.

En los últimos meses, Trump ha indultado a colaboradores y familiares condenados en la investigación por una posible colusión entre Rusia y su equipo de campaña en el 2016. Todos tenían en común su falta de cooperación con la justicia.