Luis Pablo Beauregard

Esta semana, los vecinos de la colonia Nápoles, una zona residencial de clase media alta de Ciudad de México, se quejaron en las redes sociales por los protocolos de una pequeña clínica del barrio. El Hospital-Clínica Nápoles, al igual que muchos centros privados y otros 70 públicos, incrementó su actividad por la crisis del coronavirus. Varias personas tomaron fotografías y vídeos de las maniobras que se hacían en plena calle para el traslado de pacientes y muertos contagiados con la covid-19. Los responsables de la clínica intentaron tranquilizar los ánimos y pidieron a los familiares de los convalecientes no acudir a las instalaciones y no quedarse en las banquetas ni en la calles para reducir riesgos. Pero varias personas siguen aguardando buenas noticias ante las puertas de la clínica. Todos en México están a la espera de buenas noticias.

Estás tendrán que esperar de momento. La temible fecha ha llegado. El país ha entrado estos días en el periodo de mayor número de contagios de coronavirus. “Estamos en el pico y esto, según nos informaron, puede durar hasta el día 20 del mes”, dijo la mañana del viernes el presidente, Andrés Manuel López Obrador. El mandatario dijo que es necesario seguir quedándose en casa y que, para finales de mes, la epidemia irá perdiendo fuerza, sobre todo, en Ciudad de México, el peor foco de infección. Por la tarde, las autoridades sanitarias, anunciaron 31.522 casos y 3.160 fallecidos por el virus en todo el país.

La atención del Gobierno se ha enfocado, de momento, en la capital , cuya zona metropolitana reúne a 22 millones de personas en 16 alcaldías y 59 municipios del vecino Estado de México. La ciudad, que tenía hasta este jueves 3.424 enfermos de coronavirus ingresados, el 10% del total nacional, es la entidad que se acerca a la saturación a mayor velocidad. 46 de 73 hospitales de la región reportaban cupo medio o crítico este viernes. En solo 24 horas, la red sanitaria que resiste el embate del virus de Wuhan redujo su capacidad un 4%, hasta llegar al 74% de ocupación con 2.525 pacientes no intubados.

“Los próximos días hay que estar muy pendientes del aumento y que no lleguemos a la saturación de hospitales”, señala Isaac Oxenhaut, coordinador nacional de Socorros de la Cruz Roja. El servicio de emergencia ha aumentado un 30% su actividad en las últimas semanas. Principalmente en los Estados de Quintana Roo, Baja California, Estado de México y Ciudad de México. “Anteriormente, nosotros atendíamos un 80% de lesiones de trauma y el otro 20% de clínicos. Hoy vemos más gente con obesidad, diabetes e hipertensión más el dichoso virus”, añade en conversación telefónica.

Catorce hospitales capitalinos consideraban crítica su situación por la capacidad hasta este sábado. Dos centros se sumaron en un día a la lista que está por colgar el letrero de “ya no hay cupo”. La mayoría de los hospitales saturados, seis, dependen del Instituto del Seguro Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (Issste). Los ocho restantes se reparten entre el Seguro Social (IMSS), la Secretaría de Salud, y la red de centros públicos a cargo de los gobiernos capitalino y del Estado de México.

Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno, interpreta en las cifras algunos visos positivos. Entre ellos, el número de pacientes intubados, los de estado más grave, que crece a menor ritmo de lo que se veía hace algunos días. “Si esto es consistente para los próximos días, entonces ya podríamos tener una estadística en el sentido de que realmente comienza a disminuir el número de intubados”, afirmó la gobernante la tarde del viernes. Los hospitales de la ciudad tienen más capacidad para los pacientes críticos. Hasta el momento hay 899 intubados, 1.034 si se suman los de la zona metropolitana. La ocupación de camas con ventiladores es de 62%.

Otro dato destacado por Sheinbaum fue el número de pacientes recuperados en hospitales. 2.214 personas hicieron el viaje de vuelta desde los centros de salud capitalinos después de varios días de tratamiento. En cambio, la ciudad ha reportado 696 fallecimientos provocados por la covid-19. La jefa de Gobierno ha reconocido que esta cifra podría aumentar. Un comité técnico de especialistas científicos estudia las defunciones para determinar si otros decesos por enfermedades respiratorias son en realidad parte del saldo del coronavirus.

La ciudad se prepara para enfrentar los días más duros de la pandemia.