Las conclusiones del informe GEM 2019-2020 no presenta grandes variedades con respecta a las ediciones precedentes. Como hechos relevantes caben resaltarse una pequeña disminución en la diferencia de género en cuanto al emprendimiento, una consolidación de la Tasa de la Actividad Emprendedora (TAE) que se mantiene un año más en torno al 6 % y un cierto estancamiento en el ecosistema.

El Observatorio del Emprendimiento de España (conocido también como RED GEM España) https://www.gem-spain.com/, el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), Banco Santander, a través de Santander Universidades y Enisa (Empresa Nacional de Innovación) fueron los organismos responsables de presentar el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2019-20 con la última información sobre el ecosistema emprendedor español. El informe se elabora con la participación de más de 180 investigadores de todo el país con datos obtenidos a partir de 23.100 encuestas a la población de entre 18 y 64 años y entrevistas a expertos nacionales.

Según datos de 2019 del Informe GEM España, en la etapa preCOVID-19 eran 6 de cada 100 personas quienes habían creado una empresa. La motivación principal de la mayoría de las personas emprendedoras continúa siendo “generar riqueza o unos ingresos elevados” (59,5 %), pero en la fase preCOVID-19, se observa que 4 de cada 10 personas emprendedoras manifestaba haber creado su negocio para “ganarse la vida, debido a que el trabajo escaseaba” en este momento.

Ahondando un poco más en las conclusiones del informe, resumimos algunos de los aspectos que consideramos más interesantes:

Actividad emprendedora

TAE: En el análisis de la tasa de actividad emprendedora total (TEA) distinguen entre la fase inicial que se sitúa en un 6,1% en línea similar con el que se viene registrando desde 2017 y algo más baja que en 2018, con un 6,4%.

Motivación: “La mayoría de la población emprendedora que recoge el indicador TEA en el año 2019 corresponde a personas que emprendieron motivadas por “crear riqueza o una renta muy alta” (59,5%), aunque un porcentaje relevante emprendió motivado por “marcar una diferencia en el mundo” (49,4%) y/o por “ganarse la vida debido a que el trabajo escasea” (42,3%). Por el contrario, el porcentaje de personas emprendedoras en fase inicial que decidieron crear un negocio impulsadas por la motivación de “continuar una tradición familiar” fue relativamente bajo (13,3%).”

-Perfil: También este es bastante similar al apreciado en ediciones anteriores.Así, la población emprendedora en fase inicial en el año 2019 tenía una edad promedio de aproximadamente 40 años, con un predominio de hombres (51,6%) frente a las mujeres (48,4%). También destaca que el 46,5% del indicador TEA en el año 2019 corresponde a personas emprendedoras que cuentan con un capital humano general en términos de formación superior o de postgrado, mientras que el 58,5% corresponde a personas emprendedoras que cuentan con un capital humano específico en términos de formación para crear empresas. Destaca, también, de que aquellas personas con niveles de renta más alto son las que muestran mayor propensión a involucrarse en negocios en fase inicial.

-Aspiración de la actividad emprendedora. Los datos obtenidos de esta edición ponen de relieve  “un avance en la creación de empresas en los sectores de transformación (manufactura y construcción) y de servicios a empresas. Asimismo, cerca de nueve de cada diez nuevas empresas cuentan con menos de cinco empleados, “pero el porcentaje de nuevas empresas que emplea a más de 5 personas ha aumentado de un 4,6% a un 13% durante este último lustro”. Una forma de crecer es acudiendo a los mercados internacionales, una variable que detecta cierto retroceso.

-Intraemprendimiento: El 1,7% de la población española de 18 a 64 años entrevistada declaró haber participado/liderado la puesta en marcha de ideas e iniciativas emprendedoras para las organizaciones en las que trabajan.

Percepciones emprendedoras de la población española

a percepción que tiene un país del emprendimiento es importante porque, a mejor valoración social, se supone que más estímulos recibe la actividad. En este sentido, algunas de las conclusiones son:

-Percepción de oportunidades. Solo el 36% de la población española considera que hay buenas oportunidades de negocio, un dato muy por debajo de la media de los países del entorno de España, que se sitúa en un 52%.

-Preparación y habilidades. Un 51% de los consultados perciben que disponen de los conocimientos y habilidades necesarias para emprender, lo que le sitúa al mismo nivel que los países europeos.

-Miedo al fracaso. Este es también una constante del informe GEM en nuestro país. Así, más de la mitad de la población española percibe el miedo al fracaso como un importante obstáculo para emprender (concretamente un 55%). El fenómeno se acentúa todavía más en las mujeres.

-Consideración social de la actividad emprendedora. Aquí,  un 57% considera que emprender es una buena opción profesional. Por otro lado, el 58% de los consultados valoran que los emprendedores tienen un estatus social y económico positivo, y un 54% considera que los emprendedores exitosos tienen visibilidad suficiente en los medios de comunicación.

Condiciones del entorno

Utilizando la metodología GEM, los 36 expertos españoles que intervienen en el estudio valoraron y emitieron su opinión sobre las doce condiciones del entorno en la edición 2019.

Al realizar el diagnóstico del ecosistema emprendedor español, los elementos mejor valorados fueron; la infraestructura física (7 sobre 10), la infraestructura comercial (6 sobre 10) y los programas gubernamentales (6 sobre 10). En el lado contrario, la condición menos valorada fue la educación y formación emprendedora en etapa escolar (2,7 sobre 10). No obstante, “al contrastar las opiniones de expertos españoles con la opinión del resto de los expertos de los países participantes, el índice de las condiciones del entorno español se posiciona en el top 10 de los mejores ecosistemas”

En lo que respecta a la opinión de los expertos sobre las condiciones del entorno que obstaculizan la actividad emprendedora, la mayoría coinciden en señalar un año más a las políticas gubernamentales y la falta de financiación . En lo que atañe a las condiciones más favorablespara emprender en España, la mayoría reconocen que la transferencia de investigación y desarrollo ha impulsado el desarrollo de iniciativas emprendedoras.

Recomendaciones de los expertos

Teniendo en cuenta el escenario descrito, y como es habitual en este apartado, los expertos lanzan una serie de recomendaciones orientadas a mejorar el ecosistema emprendedor. Son las siguientes:

-Continuar trabajando en el diseño de políticas gubernamentales que reduzcan las trabas administrativas y revisen la legislación fiscal que incentive la actividad emprendedora

-continuar fortaleciendo diversas opciones públicas/privadas de financiación en las diversas etapas del proceso emprendedor.

– Fortalecer los valores/competencias emprendedoras en los programas formativos impartidos en los diversos niveles educativos.