Antropólogo, sociólogo e historiador de las religiones francés, nacido en Épinal en 1872 y fallecido en París, en 1950.

Hijo de una familia judía muy ilustrada y profundamente religiosa, en la cual había diversos rabinos, Marcel Mauss fue sobrino de otro gran sociólogo y antropólogo francés, Émile Durkheim. Estudió filosofía en la Universidad de Burdeos, donde tuvo como maestros a su tío y a O. Hamelin y A. Espinas, cuyas teorías sociológicas ejercieron una gran influencia sobre él. En los años finales del siglo XIX se estableció en París, donde descubrió las obras de los antropólogos británicos Edward Burnett Tylor y James George Frazer y se aplicó intensamente al estudio del sánscrito y a la comparación de diversas lenguas y religiones, esencialmente indoeuropeas. En 1902 ingresó como profesor de la cátedra de “Historia de las Religiones de los Pueblos no Civilizados” en la École Pratique des Hautes Études de París. Allí se dedicó intensamente a los estudios etnológicos y sociológicos, a publicar artículos de extraordinaria relevancia científica en la revista L’Anée Sociologique, y a abrir las puertas a las corrientes extranjeras de pensamiento antropológico, especialmente a las anglosajonas, de las que fue uno de los mejores introductores en Francia. Tras la muerte de su tío Émile Durkheim en 1917, Marcel Mauss asumió la tarea de refundar L’Anée Sociologique, empresa que no pudo llevar a cabo hasta el año 1925. Por aquel entonces fundó también, con Lucien Lévy-Bruhl y Paul Rivet, el Institut d’Ethnologie de la Universidad de París, y se aplicó a la tarea de emancipar definitivamente la disciplina antropológica de la historia, para lo cual formuló objetivos y métodos de análisis que contribuyeron extraordinariamente a su progreso y modernización. Entre 1926 y 1940 dictó en la Universidad de París unos cursos que respondieron al título genérico de “Instrucciones de etnografía descriptiva”. A ellos asistieron alumnos que después se convertirían en antropólogos de la talla de George Devereux, Marcel Griaule, Michel Leiris, Alfred Métraux, Denise Paulme, etc. Además, en 1931 ganó Marcel Mauss la cátedra de Sociología del Collège de France, institución donde, durante cinco años, impartió cursos de conferencias sobre la tesis que dejó inacabada su amigo R. Hertz, en torno a “El pecado y la expiación en las sociedades primitivas”.

Además de su carrera estrictamente académica, y pese a sus antecedentes familiares profundamente conservadores y religiosos (judíos), Marcel Mauss desarrolló durante una gran parte de su vida una intensa actividad política en el seno del partido socialista francés. Defensor apasionado, durante su juventud, de Dreyfus, el militar judío injustamente juzgado y condenado por prejuicios antisemitas (véase Asunto Dreyfus), fue uno de los fundadores del periódico izquierdista L`Humanité, cultivó el trato de todos los grandes dirigentes y gobernantes socialistas de su época, y ejerció una activa labor de propaganda a través de los innumerables artículos sobre temas sociales y políticos que escribió a lo largo de su vida. Sus últimos años fueron especialmente tristes. Jubilado en 1940, el período de la Segunda Guerra Mundial fue dramático para él, como judío y como socialista. Aunque sobrevivió a la guerra, pasó sus últimos años enfermo e incapacitado para culminar su monumental obra antropológica.

Marcel Mauss está considerado como el intelectual que convirtió la sociología en una auténtica ciencia moderna, asentándola sobre bases más empíricas y menos especulativas, estrechamente conectadas con las disciplinas etnológica y antropológica. A él se debe la definitiva superación, en Francia, de los prejuicios evolucionistas y culturalistas que determinaban que de lo simple emanaba lo complejo, y el método renovador de considerar cada fenómeno sociocultural según sus usos sociales.

Marcel Mauss nunca escribió un libro con pretensiones de tratado general o de suma de su doctrina. Fueron sus discípulos y colaboradores quienes, en su ancianidad e incluso después de su muerte, recogieron su obra en volúmenes generales. Así fue cómo, en 1947, se publicó su Manuel d’Ethnographie (Manual de Etnografía), en 1950 su Sociologie et Anthropologie (Sociología y antropología), y en 1968-1969, los tres monumentales volúmenes de sus Oeuvres (Obras). Durante su vida, se limitó a escribir estudios que publicaba en forma por lo general de artículos (en ocasiones larguísimos), y con títulos modestos que encabezaba con las palabras “Ensayo…”, “Esbozo…”, “Introducción a…”, etc. Muchos de ellos los escribió en colaboración con colegas y amigos como Émile Durkheim o Henri Hubert. La mayoría de ellos fueron considerados por él mismo como provisionales, revisables y sometidos a una crítica que debía ser continua por parte suya y de sus colegas. Desde este punto de vista, su método de investigación se halla muy relacionado con el que décadas más tarde formularía el lingüista y pensador francés Roland Barthes. Muy curioso resulta el hecho de que él, que fue el promotor y animador de importantes encuestas etnográficas en los pueblos de Francia, no cultivase nunca, de forma directa y personal, el trabajo de campo.

Entre los trabajos más importantes de Mauss figuran el importantísimo “Essai sur le don. Forme et raison de l’échange dans les sociétés archaïques” (“Ensayo sobre el don. Forma y razón del intercambio en las sociedades arcaicas”), de 1923-1924, donde hizo una profunda reflexión sobre la prestación y contraprestación de bienes materiales y simbólicos como base de las relaciones sociales, que ha influido de forma extraordinaria en toda la antropología y la sociología posterior. Muy renovadora e influyente fue también su teoría de que no debía distinguirse (como había hecho, por ejemplo, Lévy-Bruhl) entre sociedades primitivas y modernas, y de que ninguna sociedad era más elemental o más compleja que otra: simplemente, cada una tenía una estructura social específica y diferente, y el sociólogo no debía pensar en términos de superioridad o de inferioridad sociocultural. Por otro lado, los análisis que hizo Mauss sobre la magia, el sacrificio, la plegaria, etc., dejaron una impronta decisiva en los estudios de historia de las religiones de todo el siglo XX.

Puede asegurarse que, además de la huella que dejó en sus discípulos directos de la Universidad de París, la influencia de las teorías de Marcel Mauss resultó muy importante en los trabajos de sociólogos y antropólogos franceses como Roger Caillois, Georges Bataille, Raymond Queneau o Godelier. Fuera de Francia, Bronislaw Malinowski, Alfred Reginald Radcliffe-Brown, sir Edward Evan Evans-Pritchard, Robert Firth y Robert Redfield, entre otros, le tuvieron también como referencia importante en muchos de sus trabajos.

Bibliografía.

  • CAZENEUVE, J.: Sociologie de Marcel Mauss, París, 1968.
  • LÉVI-STRAUSS, C.: “Introduction à l’oeuvre de Marcel Mauss”, en MAUSS: Sociologie et Anthropologie, París, 1950.