Las familias limeñas enfrentan hoy una situación económica difícil a raíz del confinamiento, pero la perspectiva de que haya una mejoría en el largo plazo sigue firme.

A grandes rasgos, este es el resultado del Índice de Confianza del Consumidor (Indicca) de Lima Metropolitana, elaborado por Apoyo Consultoría e Ipsos. Dicho dato, para el mes de mayo, aún se mantiene en terreno pesimista, pero alcanzó los 39 puntos frente a los 36 que obtuvo en el mes previo. Dicha corrección fue positiva para todos los niveles socioeconómicos.

Según el economista principal y socio de Apoyo Consultoría, José Carlos Saavedra, el impacto sobre las familias ha sido generalizado. Un reciente sondeo de Ipsos revela que el 41% de los encuestados ha perdido su trabajo y no percibe ingresos.

“Ya el INEI informó que se han perdido 1,2 millones de empleos en los últimos tres meses; esa caída se ha dado principalmente en trabajadores informales que laboran en microempresas. De ese grupo elevado de trabajadores informales que se quedaron sin trabajo, muchos tenían ingresos bajos, no tenían ahorros y tampoco acceso a los mecanismos de protección social”, explicó.

Por ello, de acuerdo con el Indicca, el 52% de las familias en Lima Metropolitana al mes de mayo percibe que su situación económica se ha deteriorado. Dicho dato, observado por promedio móvil de tres meses, es de 44% y se ubica a niveles no vistos desde el 2008.

De acuerdo con Saavedra, los resultados del Indicca para la situación actual también dan cuenta de que la transferencia de bonos, pese a su diseño rápido y sin precedentes, se ha implementado lentamente. Con la extensión de la cuarentena, el monto habría quedado corto.

Recordemos que el bono familiar universal, que asciende a S/760, es el esfuerzo del Gobierno por llegar a 6,7 millones de hogares que corresponden al 75% de la población peruana total. El monto que se entregará, en palabras del presidente Vizcarra, equivale al 81% del salario mínimo y se posiciona como la transferencia monetaria a las familias más grande que las hechas por otros países de la región.

“Hacia el futuro, correspondería para un grupo de la población una ampliación del bono”, acotó.

Índice de Confianza del Consumidor de Lima Metropolitana. (Fuente: Apoyo / Elaboración: GEC)Índice de Confianza del Consumidor de Lima Metropolitana. (Fuente: Apoyo / Elaboración: GEC)

Confianza a largo plazo

Lo que empujó el resultado del Indicca hacia una mejoría ha sido la perspectiva sobre el largo plazo. Según datos a mayo, el 45% de las familias limeñas en mayo cree que su situación mejorará en los próximos 12 meses. En abril, dicho optimismo solo alcanzaba al 33% de las familias de la capital.

La evolución en el porcentaje respondería a la reanudación de las actividades económicas que ha puesto en marcha el Ejecutivo. En la fase 1, sujeta a la aprobación de protocolos de salud, han retomado sus operaciones empresas de los sectores de minería, construcción, restaurantes y algunas vinculadas al rubro de comercio.

Según la Cámara de Comercio de Lima (CCL), la operatividad de la capital sería del 65% en el presente mes a raíz de la reanudación de actividades.

No obstante, para José Carlos Saavedra, faltarán medidas adicionales para afianzar tal recuperación.

“Más allá de que las empresas tengan permiso para operar, la demanda que enfrentarán será débil. Ahí es importante que a través del gasto público se compense esa demanda menor que hay en las empresas y las familias. Esto se puede hacer, por ejemplo, con empleos temporales, obras públicas, entre otros”, agregó.

Otro aporte que realiza el economista es la necesidad de implementar medidas en el ámbito laboral. “Si uno empieza a abir su negocio, percibes que necesitas contratar más personal. Pero lo vas a dudar mil veces si tienes la incertidumbre acerca de la demanda. Eso se resuelve con mayor facilidad de contratar de manera temporal. No enfrentas el riesgo de los elevados costos que hay”, aseveró.

¿Cuándo se recuperará el Indicca? En opinión de Saavedra, la recuperación del empleo formal será más lenta que la del PBI; y la recuperación del Indicca seguirá la trayectoria del empleo. “Esperamos que la caída del empleo formal va a ser más fuerte que la caída del PBI. Pensamos que la percepción de bienestar de los consumidores y la evolución del Indicca hacia adelante será lenta”, finalizó.