El Gobierno –a través de un decreto de urgencia– público esta mañana la nueva ley de cine, que no pudo ser debatida ni aprobada por el Congreso disuelto. Así, entre las novedades que trae la norma, destaca un régimen de incentivos fiscales para la promoción de actividades cinematográficas.

En concreto, tanto personas naturales como jurídicas podrán efectuar donaciones de dinero para ejecutar proyectos cinematográficos, cuyos titulares de los mismos sean asociaciones sin fines de lucro cuyo instrumento de constitución comprenda exclusivamente fines culturales.

Estas personas o empresas podrán deducir como gasto para la determinación del Impuesto a la Renta hasta el 10% de la suma de la renta neta del trabajo y la renta de fuente extranjera o hasta el 10% de la renta neta de tercera categoría, luego de efectuada la compensación de pérdidas a que de refiere el artículo 50 de la ley del Impuesto de Renta, según corresponda.