Andrés Mourenza

Las tropas del Ejército regular sirio han comenzado a desplegarse este lunes en diversos puntos del territorio controlado por las milicias kurdas con el objetivo de frenar la ofensiva turca en el norte de Siria. Las fuerzas del régimen de Bachar el Asad comenzaron a marchar hacia el norte y ya han entrado en diversas ciudades para reforzar sus defensas, después de que ayer las restantes fuerzas estadounidenses en la zona comenzasen a retirarse y la Administración del Norte y Este de Siria —liderada por los partidos y milicias kurdas— alcanzase un acuerdo con el Gobierno de Damasco.

“Turquía está invadiendo el territorio sirio liberado por las FDS [Fuerzas Democráticas Sirias, milicia kurdo-árabe] con la sangre y el sacrificio de sus hijos. Las FDS han respondido con dignidad y coraje para salvar la integridad territorial de Siria, pero Turquía continúa con su asalto. En consecuencia, hemos tenido que llegar a un acuerdo con el Gobierno sirio”, anunció durante la noche del domingo la administración kurdosiria. Según este acuerdo, que ha contado con la mediación y visto bueno de Rusia —principal sostén del régimen sirio—, las tropas de Damasco se desplegarán por toda la frontera norte para frenar “la agresión turca”.

En la localidad de Hasaka (noreste de Siria), donde el régimen mantenía una exigua presencia, las fuerzas de seguridad leales a Damasco tomaron posiciones en diversos barrios, según informaron medios locales y confirmó a EL PAÍS un vecino de la localidad, quien explicó que parte de la población festejó durante la noche la decisión de El Asad. La agencia estatal siria SANA también publicó imágenes de soldados y milicias leales al Gobierno, con ametralladoras montadas sobre furgonetas, entrando en la ciudad de Tal Tamr, apenas a 30 kilómetros de Ras al Ain, ciudad kurdosiria prácticamente rodeada por las fuerzas turcas.

Azad, un civil de Qamishlo, en el extremo noroccidental del país, explicó por teléfono a este diario que el despliegue del régimen ha producido “cierto alivio” entre la población pues “reduce la posibilidad de ataques turcos”. Así, parte de las tiendas del mercado de la ciudad —entre un cuarto y un tercio de ellas— han abierto sus puertas tras días cerradas por miedo a los bombardeos. “Sin embargo, otra parte de la población se toma el acuerdo con cautela, pues es un pacto alcanzado muy rápido debido a las circunstancias y no se conocen los detalles de lo que implicará en el futuro”, prosigue Azad: “Por ejemplo, ¿qué harán con los opositores al régimen? ¿Serán perseguidos? ¿Se obligará a los jóvenes [kurdos] a enrolarse en el Ejército sirio?”. Además, parte de los mandos militares de las FDS y políticos de la administración local son kurdos llegados desde Irak y Turquía y se desconoce qué ocurrirá con ellos.

En declaraciones a la agencia France Press, el dirigente kurdo Aldar Xelil definió el pacto con el régimen como una “medida de emergencia” pues “lo prioritario es proteger la seguridad [de las áreas] fronterizas” y posteriormente se discutirán las consecuencias políticas del acuerdo.

La agencia SANA ha informado de que las fuerzas sirias también han tomado el control del aeropuerto militar de Tabqa, al sur del río Éufrates y hasta ahora controlado por las FDS. Desde allí, las tropas han avanzado hacia Raqa, la antigua capital del Califato proclamado por el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) y liberada en 2017 por las FDS y EE UU. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) asegura que además, fuerzas sirias han entrado en el campo de desplazados de Ain Issa, a menos de 20 kilómetros de las posiciones turcas, que en esa zona ya han conquistado la cercana localidad de Tal Abyad y avanzan en dirección sur hacia la carretera M4, crucial línea de comunicación y aprovisionamiento del norte de Siria. Esta vía ya ha sido cortada por las milicias sirias afines a Turquía en otro punto unos kilómetros al este.

En el noroeste de Siria, en torno a la ciudad de Manbij las tropas regulares sirias han sido enviadas a escasa distancia del frente que le separa del territorio controlado por Turquía y las milicias rebeldes afines. Según los medios turcos, las Fuerzas Armadas de Turquía también han enviado refuerzos a esta zona y han declarado los alrededores de Manbij zona militar. “Nuestras fuerzas entrarán en Manbij y Ain al Arab [Kobani]”, aseguró una de las milicias sirias leales a Ankara, la División Sultan Murad. También Erdogan, que calificó de “positiva” la retirada de EE UU, ha afirmado que la intención de Turquía es “entrar” en Manbij y “garantizar su seguridad”.

Es en esta zona donde más posibilidades existen de un choque entre las fuerzas del régimen sirio y las turcas, pese a que los primeros dependen del apoyo de Rusia y los segundos mantienen una relación muy cercana con Moscú. El Kremlin ha advertido a ambas partes de la necesidad de evitar acciones que puedan contribuir a la escalada del conflicto y dañar el proceso de negociaciones que patrocinan Rusia, Irán y Turquía. Desde anoche y hasta primeras horas de la mañana de este lunes, el ministro de Defensa turco, el general Hulusi Akar, los altos mandos del Ejército y los servicios secretos, mantuvieron una reunión para evaluar la nueva situación sobre el terreno.