La madrugada del 11 de mayo de 1943, la Biblioteca Nacional, aquella que reconstruyó Ricardo Palma luego de la Guerra del Pacífico, sufrió un fuerte incendio. La colección que había recolectado el Bibliotecario mendigo –como se le apodó al tradicionista– se redujo en gran parte a cenizas.

Se puede entender la magnitud de esta tragedia en una muestra virtual puesta en línea esta semana en cooperación con la Biblioteca Nacional del Perú y Google Arts & Culture.

Garra peruana

Pero estas terribles imágenes son también el retrato de un momento de inflexión para la bicentenaria institución republicana que renacería pocos años después.

El titular de la dirección de protección de las colecciones de la biblioteca, Gerardo Trillo, recordó al Diario Oficial El Peruano que le tocó a otro reputado intelectual la labor de reconstruir la colección de libros: Jorge Basadre.

El funcionario indicó que el intelectual, gracias a su prestigio, consiguió que los países de la región y algunos de otros continentes colaboraran con la cruzada en pos de renacer la Biblioteca Nacional del Perú.

Pero la labor de Basadre no se limitó a conseguir nuevos materiales de lectura. Debido a su especialidad en historia, le preocupó la profesionalización del personal de la institución que dirigía.

Otra mejora concreta fue ampliar y modernizar la infraestructura. Indicó Trillo que con la creación de la avenida Abancay, la Biblioteca Nacional, en ese entonces en el Cercado de Lima, aprovecharía para extender sus linderos.

Cuidados

Asimismo, para evitar que sucediera otro accidente tan terrible como el de mayo de 1943, se tomó la precaución de reconstruir esta sede histórica siguiendo lo recomendado en la época.

Trillo subraya el tesón que Jorge Basadre y los trabajadores que lo acompañaban le pusieron al proyecto. Para cuando terminaron las labores de reconstrucción y volvió a abrir sus puertas en 1947, la biblioteca ofrecía un servicio moderno. Además, se tuvo el cuidado de mantener la armonía con la arquitectura original del recinto.

En la actualidad, la sede principal de la Biblioteca Nacional, inaugurada a inicios de este siglo, está en San Borja.

Sin embargo, la sede histórica sigue funcionando brindando cultura a los vecinos con el nombre de Gran Biblioteca Pública de Lima.

Cifra

134 mil ejemplares consiguió Jorge Basadre para reabrir la Biblioteca Nacional.