Autor: Julio Huamán

En La guardia nueva. Visiones sobre la música electrónica en el Perú, José Ignacio López realiza un análisis pionero sobre este género en nuestro país, en el que confluyen más de 10 años de investigación y 20 de participación activa como músico. Sus estudios de Maestría y Doctorado en Computer Music, realizados en la Universidad de California en San Diego, sirven como base para un análisis que abre una veta muy poco explorada en nuestra academia. Aquí conversamos con él sobre este libro, editado por el Instituto de Etnomusicología, que se presentará este jueves 11 a las 6 p.m. en el tercer piso de la Biblioteca Central.

¿Cómo ha evolucionado la escena electrónica peruana?
La música electrónica tiene más de 70 años de historia y, a lo mejor, un poco más de 50 en el Perú. Normalmente, nosotros relacionamos la música electrónica con el boom de la electrónica de baile de los noventas, la cultura rave y otros derivados más contemporáneos. Nuestra electrónica carece de héroes internacionales. Hemos tenido actores y promotores en cantidad, pero normalmente su trabajo se ha visto reducido en sus capacidades de desarrollo por una serie de motivos: desde la crisis social y política y los discursos ideológicos, hasta la tecnofobia en el ambiente de la música académica y popular. En este sentido, el libro no aborda los temas de la electrónica popular de baile sino que trata de ir más allá, a los modelos conceptuales de las electrónicas tempranas y de la experimentación musical con máquinas y procesos digitales.

¿El título del libro, La guardia nueva, es una referencia a cómo se le llama al grupo de criollos antiguos?
El termino “Guardia Nueva” hace referencia a la necesidad de mirar hacia el presente y el futuro del desarrollo musical. La gran mayoría de la música contemporánea es de base electrónica, pero parecemos no darnos cuenta. Comúnmente, tenemos una mirada hacia el pasado en nuestros objetos de estudio para la música y parece que también quisiéramos esperar a generar una distancia histórica antes de abordar algunos temas. Además, la música popular fue por mucho tiempo desdeñada por nuestros entornos intelectuales, y a la electrónica se le han sumado otros prejuicios, como el declararla ‘no música’ y facilista. Esta falta de conocimiento sobre las transformaciones conceptuales de la música desde el siglo XX en adelante ha afectado su incorporación a las discusiones intelectuales y académicos.

¿De qué maneras se puede abordar este tema desde la academia?
La música electrónica peruana no había sido abordada por la academia desde ninguna perspectiva, y en los pocos casos en los que se ha comentado, ha sido desde el punto de vista de la descripción histórica básica –y, aun así, incompleta–. Este libro hace un análisis crítico de la situación, yendo más allá de la descripción histórica, anecdótica o periodística. El mundo académico nos permite generar categorías de investigación y análisis que hacen visibles relaciones de contexto y comunidades a las que no se les ha asignado un espacio de existencia en los discursos, en este caso, los discursos nacionales.

¿Qué lo llevó a realizar esta investigación sobre la música electrónica en el Perú?
Llevo 35 años dedicado a la música y, después de 20 años fuera del país, a mi regreso me he dedicado a la enseñanza y promoción de temas musicales que me parecían de interés pero que no contaban con espacios, o que se encontraban bloqueados por discursos nacionales fuertemente ideologizados que necesitaban enfrentarse a través del análisis crítico y objetivo. El caso del rock es uno de ellos, y dentro del rock casos como el metal, sobre el cual publiqué recientemente Espíritu del Metal: La conformación de la escena metalera peruana (1981-1992), con Giuseppe Risica. El valor de la tecnología en el desarrollo de los procesos y géneros musicales, es otro. En general, me dedico a generar discursos musicales que salgan de ciertos parámetros preestablecidos en el país, tratando de abrir la discusión e implementar un sistema de estudio inclusivo de los géneros musicales.

¿Esta investigación se encuentra dentro del espectro de temas que trata el Instituto de Etnomusicología de la PUCP?
Definitivamente. La etnomusicología es el estudio de la música en su contexto cultural. Es cierto que se le ha dedicado un mayor impulso al estudio de músicas de fuerte contenido autóctono o que formen parte del folklore andino; pero hace ya un tiempo que se viene implementando la inclusión de otros ambientes y géneros musicales que necesitan espacio para existir dentro del ámbito académico, y que representan espacios culturales importantes. Estamos presenciando un fuerte interés por parte de jóvenes de culturas musicales populares urbanas por desarrollar estudios críticos sobre múltiples escenas contemporáneas. Cuanta más apertura tenga nuestro lente, mejor, y ese es un esfuerzo que el Instituto de Etnomusicología ha tomado como propio.

¿Por qué es importante este texto para futuros estudios que se quieran hacer sobre la música en el Perú?
Creo que nuestro principal trabajo es cambiar nuestros modelos de selección sobre cuáles son los aspectos y comunidades musicales relevantes. Publicar un libro sobre electrónica peruana es un gran paso hacia la inclusión, desde el punto de vista del estudio de la música. Nuestros objetos de estudio se incrementan y así el panorama se vuelve más claro, nos da una visión de la música peruana en la que la foto no muestra zonas borrosas y en la que todos los actores tienen presencia.


Libro “La Guardia Nueva. Visiones Sobre la Música Electrónica En El Perú” de José Ignacio López Ramírez-Gastón.
ISBN 9786124507069. Pontificia Universidad Católica del Perú, Perú, 120 páginas. 13×19.5cm, tapa blanda con solapas.

En este libro, el investigador musical y artista sonoro José Ignacio López Ramírez-Gastón examina la recepción en el Perú de la tecnología electrónica musical y las problemáticas de intercambio entre sus potencialidades y los músicos, quienes no solo han acogido este importante desarrollo artístico, sino que han encontrado nuevos acercamientos para un quehacer musical que es al mismo tiempo electrónico y peruano. Asimismo, este proceso de integración es evidente en la práctica de López Ramírez-Gastón, quien combina entrenamiento técnico y musicológico, adquirido en Estados Unidos, con una prolongada carrera en la que no ha dejadod e hacer, promover y enseñar música en el Perú.