La ignorancia
placer de dioses
oscuridad de la mente
alimentándonos con sus frutos

He de ser ignorante
si señor, ignorante
caminando en la noche
descubriendo nuevas rutas

La soberbia mi amor
no es cuestión de mortales
sino de seres especiales
que creen conocer la verdad

La ignorancia señor
La ignorancia!

Líbrame de esos aullidos
si, aquellos que nacen
como lobos en celo
proclamando verdades al viento
interpretando la historia

La ignorancia mi amor
la ignorancia

Que placer ser ignorante
si puedo beber del cáliz del tiempo
consumiendo el aprendizaje de los pueblos
placer tan siniestro como diestro

En esta ignorancia mía
he de entender a los sabios
que con pluma muy diestra
desdibujan historias acomodadamente

La ignorancia señor
la ignorancia mi amor

Dame fuerzas para no creer en lo aprendido
para no satisfacerme de conocimiento
y desligar así
las verdades falseadas de nuestros magos modernos


José Carlos Botto Cayo