Isaac Vásquez Tello

Ni un documento, ni un conjunto de medidas. Para Julio Luque, el Plan Nacional de Competitividad representa mucho más. Significa casi un año de trabajo y las bases que garantizarán un mejor desarrollo del país a largo plazo. Casi dos meses después de presentar el Informe de Competitividad 2019 en la última CADE Ejecutivos , el presidente de IPAE explica cómo el sector privado diseñó este documento que fue una de las primeras propuestas al futuro Plan de Competitividad.

En el marco de los aportes para la política y el Plan de Competitividad, ¿cómo surgió la iniciativa de ustedes de hacer el informe y dar propuestas al Gobierno?
Esta iniciativa busca que el Perú sea un país desarrollado y, evidentemente, el ser un país competitivo es indispensable para el desarrollo. Y en IPAE tenemos a Fernando Zavala, que ya lo conocemos, ya ha pasado por nuestro equipo y así es como surge esta iniciativa que primero la presentamos y luego la lanzamos. Y así hemos presentado el primer reporte.

¿Quiénes son las personas que se encargaron de plantear, estructurar y diseñar las propuestas del plan que se entregó en el CADE 2018?
Es el Consejo Privado de Competitividad, que tiene como presidente a Fernando Zavala, más Marisol Guiulfo; ambos con experiencia en el sector público, y un pequeño equipo de analistas y economistas, que son entre seis y ocho personas más. Pero, en realidad, lo importante es cada uno de los sectores con los que hemos trabajado. Por ejemplo, en infraestructura te preguntas: ¿Cuáles son las principales empresas vinculadas con infraestructura? ¿Y cuáles son los principales órganos de gobierno vinculados con infraestructura? Luego te preguntas: oye, ¿qué podemos hacer para acortar los plazos (de los procesos de las obras)? Y piensas: oye, hay organizaciones sociales que tienen que ver con el tema, y a estas se las llama. Entonces, todo eso se ha trabajado con base en competencias que se adquieren. Al final, hay más de 200 personas que han participado de alguna manera colaborativa en ese plan. Ese ha sido el mecanismo bajo el cual se ha trabajado.

¿Más o menos, cuánto tiempo tomó la elaboración del documento?
Un año. Nosotros dijimos: “Vamos a trabajar a toda máquina desde enero de 2018”. Y el primer plan se presentó en CADE (Ejecutivos 2018, a fines de noviembre). Así que 11 meses es lo que ha tomado.

Y en lo que respecta al financiamiento, ¿cómo se ha trabajado?
A partir de ahora, del segundo año, hemos convocado a empresas para que vayan colaborando, porque la verdad es que hemos sido bastante exitosos y estamos satisfechos con las respuestas que hemos tenido del sector empresarial.

El presidente Martín Vizcarra ya presentó la PNCP, pero el plan aún está en elaboración. ¿Qué planteamientos del Consejo Privado están presentes?
Hemos tenido durante todos estos meses diversas conversaciones sobre la Política Nacional (de Competitividad). Hemos estado también presentes en el evento del presidente, en el lanzamiento de la Política Nacional. Además, vale acotar, que ya se ha formalizado el Consejo Nacional de Competitividad (…). El Gobierno ha presentado la Política Nacional, que es donde se van a ver los ejes en los que se va a trabajar, y cuáles son las metas a 2030. Esto hay que extenderlo a un plan específico en cada una de estas áreas que se están trabajando, y en donde nosotros pensamos participar activamente. También me imagino que habrá otros actores del sector privado y público que querrán aportar sus ideas para que el Plan Nacional sea sólido.

El primer ministro, César Villanueva, dijo que el plan se entregará en cinco meses y no en marzo, como el presidente Vizcarra lo había anunciado. ¿Es demasiado tiempo de espera o es comprensible debido a la complejidad del plan?
Creo que es comprensible. Si bien atender el tema de competitividad y tener un plan es urgente, no hay duda: yo prefiero esperar dos o tres meses más y tener un plan que realmente sea respetable, con los objetivos claros, con acuerdos entre los distintos actores. Me parece que cinco meses es un plazo razonable y, es más, hay que trabajar arduamente para sacarlo adelante. Nosotros estamos satisfechos con lo que se está avanzando para que esta política se convierta en un plan.

¿En estos cinco meses, el sector privado pondrá énfasis en aportar en alguno de los sectores u objetivos?
La competitividad es transversal. Una de las cosas en las que hay una mayor coincidencia entre la política que ha lanzado el Gobierno y el plan que ha trabajado el sector privado es que los ejes prioritarios son los mismos. Ambos estamos hablando de infraestructura, ambos estamos hablando de talento y capital humano, ambos hablamos del mercado laboral. Hablamos de innovación, ambiente de negocios. Creo que hay una gran coincidencia en cuanto a cuáles son los temas. También creo que hay una gran coincidencia en la meta.

¿Entonces, la gran coincidencia es la necesidad de un enfoque multisectorial?
Sin duda. Y creo que algunos se preguntaban “¿por qué el MEF presenta la política?”. Lo que nos ha mostrado la presentación (del jueves 31 de enero) y lo que ha hecho el Ministerio de Economía es que ha liderado esto y ha ayudado a repartir tareas a los distintos sectores. Lo de infraestructura se ha sacado de Transportes y Comunicaciones; talento y capital humano, de Educación. Ya se ve que este es un esfuerzo trabajado, donde cada uno de los líderes de cada sector va a tener que aportar (…). Creemos que esta es la manera correcta de trabajar.

SABÍA QUE

– Luque explicó que, desde el sector privado, hay voluntad para dar propuestas para cada uno de los objetivos que se plantean en la Política Nacional de Competitividad y Productividad (PNCP).

– La PNCP es la base del Plan Nacional de Competitividad y cuenta con nueve objetivos. Algunos se enfocan en materia laboral, infraestructura, innovación, institucionalidad.

– En cinco meses estará listo el Plan Nacional de Competitividad. Este recibirá aportes de los ministerios, gremios empresariales y la academia.