La inflación en Reino Unido se aceleró en diciembre a su nivel más alto en casi tres décadas, impulsada por aumentos de precios de la vestimenta, alimentos y muebles, según datos oficiales divulgados el miércoles.

La tasa interanual subió a 5.4 % en diciembre desde 5.1 % en el interanual a noviembre, indicó la Oficina Nacional de Estadística (ONS) en un comunicado.
Se trata del nivel más alto desde marzo de 1992 cuando alcanzó 7.1 %, agregó.
Las economías en todo el mundo enfrentan fuertes aumentos de precios que llevan a los bancos centrales a incrementar las tasas de interés, como el Banco de Inglaterra, que en diciembre elevó su tasa clave de préstamos.
“La tasa de inflación subió nuevamente al final del año y no había estado tan alta en casi 30 años”, comentó el economista jefe de la ONS, Grant Fitzner.
“Los precios de alimentos volvieron a aumentar fuertemente mientras las alzas en los muebles y vestimenta también presionaron la inflación”, detalló.
Señaló que esas fuertes alzas se vieron atenuadas por los precios de los combustibles, que estuvieron estables el año pasado pese a que actualmente tienen niveles históricamente altos.
Fitzner agregó que los cierres del año pasado por el coronavirus impactaron algunos productos, pero que su efecto general sobre la inflación fue “insignificante”.
En tanto, el precio del gas natural, que contribuye en gran parte a la generación eléctrica británica, registró también alzas históricas en diciembre.

Aumentos seguirán

Asimismo, los precios de restaurantes y hoteles durante las fiestas de fin de año influyeron en la tasa inflacionaria, agravados por los problemas mundiales en la cadena de abastecimiento.
La economía británica superó en noviembre su nivel de crecimiento previo a la pandemia, con una expansión de 0.9 %, aunque la propagación de la variante ómicron deberá hacerse sentir en las cifras de diciembre.
En tanto, la tasa de desempleo cayó en noviembre pese a la supresión de las ayudas gubernamentales al empleo adoptadas durante la pandemia, volviendo a cerca de sus niveles anteriores al covid-19.
Pese a estas mejoras, se espera que el gobierno de Boris Johnson vuelva su atención al aumento en el costo de la vida, que amenaza las finanzas de los hogares británicos.
“Yo entiendo las presiones que enfrenta la gente con el costo de la vida”, expresó el martes Rishi Sunak, ministro de Economía y Finanzas.
“Dimos un apoyo de alrededor de 12,000 millones de libras para ayudar a las familias con el costo de la vida”, agregó el ministro.
Pero los economistas advierten que los precios continuarán subiendo.
Yael Selfin, de KPMG UK, proyecta un tope de 6.5 % de inflación en abril y Martin Beck, de EY Item Club anticipó una tasa por encima de 6 % a mediados del año.