Luis Alegría

(Unidad de Análisis Económico)
Entre abril y junio, la economía peruana anotó uno de sus peores resultados trimestrales de los últimos 10 años, pero podría iniciar el tercer trimestre con una aceleración. El Indicador Mensual Económico de El Comercio (Imeco) apunta a que, en julio, la producción nacional habría tenido un crecimiento superior al dato de junio, al expandirse 3,3%.

De darse este resultado, la actividad económica igualaría su mejor dato mensual en lo que va del año, obtenido en marzo. De otro lado, para que la última proyección del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), de 3%, se cumpla, la producción tendría que crecer 4,25% en promedio por mes entre agosto y diciembre.

Es importante resaltar que el dato de crecimiento de julio no implica que la economía esté entrando en una fase de aceleración, debido a que no incorpora factores de riesgo, tanto internos como externos, que pueden debilitar la actividad. Entre estos resaltan la propuesta de adelanto de elecciones, el conflicto en Arequipa en oposición a Tía María, el bloqueo al puerto de Matarani, las protestas en Moquegua contra Quellaveco o el recrudecimiento de las tensiones comerciales entre EE.UU. y China.

Al ser hitos que transcurrieron en los últimos días de julio o en agosto, los datos de producción nacional aún no los incorporan.

DETERMINANTES

Para construir el Imeco utilizamos dos estimados distintos, que recogen varios tipos de indicadores de la economía. El primer estimado consiste en ponderar el crecimiento sectorial a partir de indicadores adelantados que reporta el INEI.

Este estimado apunta a un crecimiento de 3,8% y, detrás de la cifra, hay dos noticias positivas por el lado primario. La producción del sector minería e hidrocarburos creció 0,26%, rompiendo una racha de tres meses en rojo. En tanto, la pesca anotó su mejor resultado en el año, al expandirse 52,3%.

Sin embargo, el rubro agropecuario –que en junio se contrajo por primera vez en el año– profundizó su caída, retrocediendo 1,09%.

Por su parte, el sector construcción, que fue clave para el resultado de la economía de junio, perdería brillo a pesar de que los despachos locales de cemento crecieron 11,4%. Esto debido a que la inversión pública se contrajo 7,5% en julio y restaría dinamismo al rubro.

El segundo estimado para construir el Imeco busca aproximar el comportamiento de la demanda interna a través de seis variables: consumo interno de cemento, producción de electricidad y de pollo, importaciones de bienes de consumo y de capital, y recaudación por IGV.

Este estimado registró un incremento de 2,8% y anticipa una demanda interna que habría acelerado, aunque moderadamente. Esto se refleja, por ejemplo, en que la generación de electricidad creció 4,71%; un dato más débil que lo registrado en el primer trimestre.

Finalmente, cabe precisar que el Imeco no busca predecir exactamente la tasa de crecimiento de julio, sino anticipar la tendencia de la actividad económica. En agosto, la inversión pública creció 19,7% y podría apuntalar el sector construcción, pero los factores de riesgo mencionados previamente podrían tener una incidencia negativa en el crecimiento.

Aún por debajo del ritmo potencial
por juan carlos odar, Editor central de economía y economista jefe de la unidad de análisis económico de El comercio

Los indicadores parciales de actividad económica sugieren para julio un crecimiento notablemente mayor que el de meses anteriores, pero todavía menor al ritmo potencial (3,7%).

Ello se debe sobre todo a la alta tasa de crecimiento (52,3%) del sector pesca y su efecto sobre la manufactura. Pero el salto se produjo sobre una base baja: la producción anualizada del sector es menor que la de hace dos años. Asimismo, aunque en términos anualizados sigue cayendo, la minería logró su primera expansión en cuatro meses.
Por su parte, el sector agropecuario exhibió su menor ritmo en 26 meses (-1,1%). Así, su tasa anualizada ha decrecido por octavo mes consecutivo.

En la parte no primaria, aunque el consumo interno de cemento creció más de 11% por segundo mes consecutivo, y a pesar de que el sector construcción exhibe una tasa anualizada similar a la de cierre del 2018 (5,3%), la inversión pública en el mes cayó 7,5%.

Con el dato de julio, el ritmo anualizado de crecimiento ha continuado ligeramente al alza tras el piso alcanzado en mayo (2,6%). Sin embargo, solo conociendo el crecimiento de agosto podremos cuantificar el impacto en la economía peruana de los riesgos que se vienen materializando.