MEMORIAS DE LIMA.

Conociendo mi Ciudad.
HISTORIA DE LA TRADICIONAL SERENATA CRIOLLA EN EL CARMEN.

Colaboración: Marlene Milagros Castillo Rodríguez de Moreno.

Una de las fiestas más tradicionales de la ciudad de Lima es la celebración de la “Procesión de la Santísima Virgen del Carmen de Lima” cada 16 de julio. La Virgen del Carmen de Lima es la Patrona de Lima, Patrona de los Barrios Altos y Patrona del Criollismo.

La celebración empieza desde la víspera con una verbena criolla, la cual al ritmo de guitarra, cajón y voces melodiosas, le dan vida, calor y salero a la serenata criolla. Por toda esta historia y tradición limeña el Ministerio de Cultura declaró la Festividad de la Virgen del Carmen de Lima, como Patrimonio Cultural de la Nación.

Esta verbena criolla se lleva a cabo en las afueras de la Iglesia de la Santísima Virgen del Carmen, situada en la esquina del Jirón Junín con el Jirón Huánuco en los Barrios Altos, presentándose diversos artistas de nuestro cancionero criollo, quienes se suman al homenaje. Manuel Atanasio Fuentes en su Estadística General de Lima, 1858, señala que por real cédula del 13 de febrero de 1625, el Rey Felipe IV concedió permiso para la erección del Monasterio del Carmen (hoy conocido como la Iglesia de la Santísima Virgen del Carmen de Lima).

El 18 de diciembre de 1643 se inauguró el Monasterio, nombrándose por fundadores y patrones al Obispo de Arequipa, Agustín de Ugarte y Sarabia, y Catalina Doria, una de las mayores benefactoras y propulsoras de dicha construcción. La Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen de Lima se fundó en el año de 1627, varios años antes que el Monasterio esté terminado.

En sus inicios, la procesión tenía un recorrido corto, el cual fue aumentado con el pasar de los años. La “Hermandad de la Santísima Virgen del Carmen de Lima” es la encargada de organizar y llevar a cabo la procesión de la Santísima Virgen.

En la actualidad, dicha Hermandad cuenta con 20 cuadrillas de cargadores, un grupo de cantoras y otro de sahumadoras. Cada año que se celebra la víspera con verbena criolla, la Patrona del Criollismo, es sacada de la iglesia para que pueda gozar de la jarana, permaneciendo hasta las doce de la noche, hora en que se da inicio a los fuegos artificiales y quema del castillo, para luego ingresar, de nuevo, a la iglesia hasta las 6 de la mañana en que se da inicio a la procesión.

Sin embargo, hubo un año en que la Virgen no gozó de la verbena criolla, fue en el 2001 cuando, a pedido del Arzobispado de Lima, la Virgen hizo un recorrido por el Rímac, el día 15, donde salió a su encuentro el Señor Crucificado del Rímac. Debido a tanto homenaje recibido en el Rímac, se hizo tarde el regreso a su iglesia y las doce de la noche la agarró cuando aún se encontraba por el Jirón Ancash, a la altura de la Iglesia de las Trinitarias, de donde salió el Señor Cautivo a rendirle también su homenaje por su día.
Patrona del Criollismo

No hay referencia histórica ni la iglesia puede explicarnos cuándo y por qué la Virgen del Carmen se volvió Patrona del Criollismo. La Carmelitana, como también la llaman, vive en los Barrios Altos y los barrioaltinos la hicieron su Patrona y hasta la tutean llamándola, con cariño, Carmencita. Del mismo modo, Barrios Altos fue cuna del criollismo y sus trovadores le vienen cantando a la Virgen del Carmen, en su día, desde tiempos inmemoriales, por lo que los compositores e intérpretes criollos, sin esperar resoluciones de alcaldía o ministeriales, ni decretos litúrgicos, decidieron hacerla su Patrona y así quedó registrado, celebrado, jaraneado y convertido en tradición.

Cuenta la historia que Walter Huambachano, hijo del compositor Luciano Huambachano, confirmó que fue su padre quien tuvo la idea de organizarle una verbena criolla a la Virgen del Carmen, la cual se realiza en la víspera de su día central en que sale en procesión. Cumpliendo con una promesa que le hizo a la Virgen del Carmen, Luciano Huambachano organizó la primera verbena criolla para la Virgen y las posteriores, hasta que falleció.

Cabe mencionar que los hermanos Augusto y Elías Ascues, con Luciano Huambachano, cantaban a trío en la verbena criolla a la Virgen del Carmen, como lo mencionó Augusto Ascues al diario La República en 1983 (Vamos a la fiesta del Carmen, negrita).

Una tradición que ya tiene como 400 años se volverá a vivir otra vez por las calles de Lima, especialmente de los Barrios Altos. Una tradición a la que se sumaron los criollos, haciéndola su Patrona y rindiéndole homenaje desde la víspera con jarana.

Son muchos los criollos que han participado del homenaje a la Santísima Virgen del Carmen, entre ellos se recuerda mucho al cronista barrioaltino Gonzalo Toledo y Luciano Huambachano, quien durante muchos años se encargó de la organización de la verbena criolla; también a César Miró y Filomeno Ormeño, a los cuales pertenece el vals “Se va la Paloma”.

Fuente: fpp.org.pe serenata y verbena

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Foto 1: Procesión de la Virgen del Carmen.

Foto 2: Como pudo ser una serenata de la vieja guardia del Criollísmo.