Los participantes en esta mini encuesta son: Javier Andrés, fundador de Ticketea, Paloma Castellano, directora de Wayra Madrid, Carlos Ferrando, fundador de Closca, Patricia Pastor, directora de GoHub, Tom Horsey, emprendedor e inversor en serie al frente de StartupLabs Spain, Guillermo Campoamor, CEO de Meep y Emilio Froján, CEO de Velcamotor. Todos ellos coinciden en una primera valoración, que es la capacidad que han desarrollado los emprendedores españoles para “hacer más cosas con menos”, menos recursos, menos respaldo institucional y menos apoyo familiar y social.

Pero de este valor principal se derivan otras fortalezas en las que, según los consultados, destacan nuestros emprendedores. Son estas:

Versatilidad: “Pienso que los emprendedores españoles somos más versátiles. Quizás esa base de educación más generalista y menos focalizada nos aporta una visión más global que otros países y eso nos permite pivotar de forma rápida. Esto podría ser un ‘super poder’ si pudiéramos luego tener la velocidad de ejecución que tienen otros ecosistemas. Sin embargo nos vemos muchas veces en condiciones peores para competir con otros países que cuentan con mejor acompañamiento: Inversión, corporates que colaboran con startups y Gobiernos que promueven la innovación en tiempos de crisis. Bajo mi punto de vista, si la capacidad de ejecución estuviera al mismo nivel que otros ecosistemas, nuestra versatilidad y amplio conocimiento nos podría dar una ventaja competitiva muy importante”, es la opinión de Carlos Ferrando.

Resiliencia: “España es de los países con menos tasa de emprendimiento de Europa, pero ese miedo que tenemos a emprender también considero que nos hace ser más resistentes una vez que hemos arrancado. La combinación de prudencia y pasión identifica bastante bien al emprendedor español y hace que seamos muy resilientes”, dice Emilio Froján. Convienen también en resaltar esta cualidad de reacción ante la adversidad de los emprendedores españoles Tom Horsey, Guillermo Campoamor y Javier Andrés.

Flexibilidad/Creatividad. “Siento recurrir a un estereotipo, pero es que creo que en este caso funciona. Pienso que los emprendedores españoles destacan por su flexibilidad/creatividad, algo que nos permite adaptarnos rápidamente a los cambios cuando las circunstancias lo exigen. He tenido ocasión de trabajar con emprendedores y profesionales de todo el mundo y he visto, por ejemplo, cómo los holandeses o los alemanes, que son muy disciplinados y muy sesudos, funcionan bien hasta que les cambias el paso. Entonces parece que se pierden”, señala Javier Andrés.

Carisma y capacidad de liderazgo: Patricia Pastor habla de “capacidad de seducción” de nuestros emprendedores cuando se trata de persuadir a inversores o clientes sobre el proyecto que se traen entre manos. Según la directora de GoHub, ello obedece a la empatía y esa facilidad que tienen para ponerse en la piel de un interlocutor y captar sus intereses y sentimientos. Tom Horsey, por su parte, recurre a la palabra “carisma”, una cualidad que atribuye espacialmente a los emprendedores del Sur de España “que a los que yo conozco mejor”.

Heterogeneidad. Ligado a las declaraciones de Horsey, sostiene este inversor y emprendedor en serie, nacido en Inglaterra pero residente en Sevilla desde 1996, que en España no puede hablarse de un perfil homogéneo de emprendedor y que el territorio marca diferencias. “No digo que uno sea mejor que otro, solo que, en mi experiencia como extranjero, noto diferencias en el trato que mantengo en una negociación con un emprendedor catalán o un vasco, más serio y profesional, que el que tengo con un andaluz, que me resulta más cercano y relajado, aunque también sea profesional.

Optimistas y pasionales. “Todas las emprendedoras y emprendedores españoles con éxito que conozco son personas extremadamente optimistas, creativas y que saben cómo rodearse del mejor equipo para escalar su negocio a nivel global. Nuestro país y nuestra forma de vida es un activo en sí mismo para atraer y retener talento top. Somos puente entre Europa y Latinoamérica y el mercado lo reconoce cada vez más. Destacaría de nuestros emprendedores su ilusión y pasión, aun manteniendo los pies en la tierra. Incluso en estos momentos de incertidumbre, seguimos recibiendo propuestas increíbles a diario de gente que está viendo oportunidades y mirando al futuro con optimismo”, es la valoración que hace la directora de Wayra Madrid.

Valientes. Es otra de las cualidades que subrayan la mayoría de los consultados. Teniendo en cuenta que los recursos con los que arrancan muchos son escasos, que la “mentalidad general tiende más a asegurarse un puesto en el funcionariado que a crear algo nuevo” con la “presión social y familiar” que ello conlleva, “tomar la iniciativa de montar una empresa” requiere un alto componente de “valentía y coraje”.

Frugalidad. Relacionado con el anterior, pero atendiendo solo a la escasez de recursos, Javier Andrés y Guillermo Campoamor apuntan la habilidad y templanza que demuestran muchos emprendedores españoles a la hora de administrar el gasto. “Basta con fijarte en que aquí levantar una ronda de 150.000 o 200.000 euros es motivo de celebración mientras que, con esa misma cantidad, en otros ecosistemas piensan que les llega para poco más que un café. Y eso que los gatos y los salarios en una empresa con perfiles muy tecnológicos son parecidos, que se te va la ronda en el pago de las nóminas”, dice Campoamor. Javier Andrés lo ilustra con otra frase. “Mientras que otros ecosistemas, como en Silicon Valley, los emprendedores disparan con pólvora del rey aquí lanzamos la que portamos en el bolsillo”.