En Bogotá, vicecanciller del Perú subraya que apoya transición democrática. Ha llegado el momento de adoptar más medidas para aislar al régimen de Nicolás Maduro, sostiene.

En Bogotá, donde se reunió el Grupo de Lima, el vicecanciller peruano, Hugo de Zela, consideró inaceptable el uso de la fuerza en cualquiera de sus formas en Venezuela y señaló que ha llegado el momento de adoptar más medidas para aislar al régimen de Nicolás Maduro.

Durante su participación en la reunión del Grupo de Lima, De Zela expresó la indignación de los peruanos por los hechos de violencia ocurridos hace unos días frente al intento pacífico y humanitario de llevar ayuda a los venezolanos.

“Es bueno decir con absoluta claridad que el uso de la fuerza en cualquiera de sus formas es inaceptable; el uso de la fuerza no es una solución para lo que sucede en Venezuela; acá, en el Grupo de Lima, venimos luchando para que esta solución se dé en forma pacífica”, aseguró.

Aclaró, además, que es falso señalar que los países del Grupo de Lima apoyan el uso de la fuerza ante la crisis en Venezuela.

“El Grupo de Lima no tiene una posición intransigente, el Grupo de Lima ha venido apoyando, desde que se creó, una solución pacífica para Venezuela, y en cuanto al diálogo tenemos claro que el único diálogo posible es aquel destinado a aplicar los que dice la Constitución de Venezuela”.

La Constitución, según dijo, precisa que corresponde al gobierno legítimo de Juan Guaidó llevar adelante el proceso para el restablecimiento de la democracia en ese país y la solución de la crisis que se dará mediante la salida de Nicolás Maduro y de elecciones libres, justas, creíbles y con observación internacional.

“Ese es el diálogo que todos queremos, no queremos perder el tiempo en contactos con fines que no están claros, en el Grupo de Lima está claro cuál es el objetivo”, afirmó.

Consideró que desde el 23 de marzo, día en que se registraron actos de violencia durante el envío de ayuda humanitaria a Venezuela, se vive un momento crítico, tras lo cual no cabe duda de que “la dictadura no tiene límites en la represión de su propio pueblo”.

Por consiguiente, precisó que ha llegado el momento de adoptar más medidas para aislar el régimen, que incrementen la presión. “Estamos decididos a asumir posiciones más categóricas, actuar en el plano político financiero”.

Indicó que el Grupo de Lima ha tenido éxito notable al conseguir la adhesión de muchos países, incluso de varios fuera de la región, que ven la situación de Venezuela ya no como un problema regional, sino como un problema que afecta a la comunidad internacional.

Sostuvo que son más de 50 países que apoyan al presidente legítimo de Venezuela, Juan Guaidó, y que con sus acciones otros irán sumándose hasta lograr que los venezolanos vivan en libertad.

Piden cesar violencia

El Grupo de Lima descartó el “uso de la fuerza” para sacar del poder a Nicolás Maduro, pero le advirtieron que se abstenga de cualquier acción violenta contra el opositor Juan Guaidó, reconocido por unos 50 países como gobernante interino.

En su declaración final tras una reunión en Bogotá, el grupo reiteró “su convicción de que la transición a la democracia debe ser conducida por los propios venezolanos pacíficamente y en el marco de la Constitución y el derecho internacional, apoyada por medios políticos y diplomáticos, sin uso de la fuerza”. Expresaron también “el derecho de todos los

venezolanos a vivir en democracia y libertad” y, por consiguiente, reiteraron su respaldo a la celebración de elecciones libres y justas, abiertas a la participación de todas las fuerzas políticas.

Pedido

En la declaración, el Grupo de Lima decidió “solicitar a la Corte Penal Internacional que tome en consideración la grave situación humanitaria en Venezuela, la violencia criminal del régimen de Maduro en contra de la población civil y la denegación del acceso a la asistencia internacional, que constituyen un crimen de lesa humanidad”.

El vicepresidente de EE. UU. Mike Pence, mostró su confianza de que en Venezuela haya una “transición pacífica a la democracia”, pero reiteró las palabras del presidente Donald Trump, quien ha advertido que “todas las opciones están encima de la mesa”.

Al encuentro acudieron los presidentes de Colombia, Iván Duque; Panamá, Juan Carlos Varela, y Guatemala, Jimmy Morales, además de los vicepresidentes de Estados Unidos, Mike Pence, y de Brasil, Hamilton Mourao.