La crisis sanitaria pulverizó los ingresos fiscales y está dejando sin fondos al país, señaló a Correo Flavio Ausejo, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Ello, porque los gastos superan ampliamente los ingresos fiscales (tributos, principalmente). “Los gastos en una crisis sanitaria son muy difíciles de controlar”, puntualizó.

Pero, dijo que más le preocupa los desperdicios porque  se compran cosas que no se necesitan. “También porque se hacen compras inoportunas”, precisó.

Refirió que existen mecanismos de control interno, pero no evita que haya una colusión entre el que hace el control y el que hace las compras; o entre el que compra y el proveedor.

Ausejo indicó que el gasto es eficiente cuando se enfocan prioridades, pero recomienda formar grupos de trabajo, tipo el Comando Vacuna, para que cada uno se haga responsable de un caso. “Podría haber uno que se encargue de las UCI de todo el sistema de salud”, agregó.

Riesgos. El profesor de la Universidad del Pacífico, Marcel Ramírez, dijo que es inevitable que durante una crisis sanitaria haya  riesgos de malgastar los recursos del Estado, que tiene una débil capacidad de control y una prueba es la corrupción existente. “Es difícil establecer qué porcentaje del gasto Covid se hizo mal”, agregó

Refirió que el MEF, cuando plantea la necesidad de mejorar la calidad del gasto, hace referencia a un estudio del BID, que señala que por gastos mal hechos, Perú pierde el equivalente al 2% del PBI. Con la pandemia puede haber subido un punto, por las compras directas”, precisó.

Grandes

Contraloría solo  hace control concurrente (acompaña) cuando se trata de gastos o de inversión de grandes sumas.