A fines de agosto, la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (Sunat) amplió las fechas de emisión obligatoria de facturas y boletas de venta electrónicas para micro y pequeñas empresas (mypes).

La Resolución de Superintendencia N° 128-2021 precisa que aquellos contribuyentes que durante el 2019 obtuvieron ingresos en el rango de S/ 96,600 a S/ 315,000 (de 23 UIT a 75 UIT), deberán emitir factura electrónica a partir del 1 de enero de 2022, y boleta de venta electrónica a partir del 1 de abril de 2022.

Además, los contribuyentes que durante el año 2019 obtuvieron ingresos menores a S/ 96,600 (23 UIT) también estarán incluidos en esta obligación que iniciará el 1 de abril de 2022. En el caso de boletas de venta electrónica, la obligación iniciará el 1 de junio de 2022; y ya no el 1 de enero del 2022 como se informó a inicios del año.

Esta masificación de la emisión del comprobante de pago electrónico se viene implementando en el país desde el 2018 de forma progresiva, empezando por la gran empresa y llegando ahora a los emprendedores.

Sin embargo, aún faltaba mejorar el modelo para empresas pequeñas y es por ello que se trabajó en el perfeccionamiento para que estas puedan sumarse. Ahora, con un modelo consolidado, el mercado ofrece una gran gama de soluciones óptimas en diversas plataformas, adicionales al sistema de Sunat que cubre el requerimiento básico de emisión.

A la fecha, se estima que 70,000 empresas ya usan el comprobante electrónico y más de 400,000 ingresarán a la obligatoriedad en abril de 2022.

¿Qué beneficios tiene la facturación electrónica obligatoria para las mypes?

Es importante que las mypes comprendan que, más allá de la obligatoriedad, miren a la facturación electrónica como un beneficio y una oportunidad de mejora y organización en sus emprendimientos. Aquí algunos de ellos, según Digiflow:

  • Ofrece seguridad y rapidez en la emisión de comprobantes
  • Ahorro en papel
  • Mejora la relación con el cliente
  • Reduce los errores al momento de emitir los comprobantes
  • Mayor control del negocio

En un contexto como el actual por la pandemia del COVID-19, la digitalización seguirá creciendo y las empresas deberán adaptar sus procesos a las demandas del mercado.