Víctor Lozano Alfaro

El Perú mantiene su fortaleza macroeconómica a pesar de estar en una coyuntura internacional de guerra comercial entre los Estados Unidos y China, situación que mantiene expectante a la economía mundial.

Así, al cierre de julio de este año, el déficit fiscal fue de 1.6% del producto bruto interno (PBI) en términos anualizados, lo cual implicó una reducción de 0.5 puntos porcentuales en comparación con lo registrado a julio del 2018, de acuerdo con información del Banco Central de Reserva (BCR).

Detalló que este resultado se explicó fundamentalmente por el aumento de los ingresos tributarios (de 14.4% a 14.7% del PBI) debido a la evolución de la actividad económica y medidas de política tributaria; así como a los mayores ingresos no tributarios (de 4.7% a 5%).

Menos gasto

Asimismo, reveló que la reducción del gasto corriente del gobierno general (de 15.4% a 15.3%) contribuyó con la reducción del déficit fiscal.

De acuerdo con el ente emisor, entre enero y julio de este año, el sector público no financiero acumuló un superávit económico de 6,919 millones de soles, monto mayor en 4,535 millones a lo registrado en el mismo período del 2018.

Precisó que solo en julio último, el sector público no financiero registró un déficit económico de 3,728 millones de soles, monto mayor en 1,173 millones respecto a igual mes del año pasado.

El resultado de ese mes se explicó principalmente por los mayores gastos no financieros del gobierno general (2.3%) debido a la expansión de los gastos corrientes del gobierno nacional en transferencias, bienes y servicios y remuneraciones.

Más contribuciones

Solo en julio, los ingresos no tributarios se incrementaron 0.9%. Ello se explicó principalmente por el mayor ingreso por contribuciones sociales, asociado a la evolución favorable del mercado laboral.

El avance fue parcialmente compensado por los menores ingresos por regalías y canon petrolero y gasífero por efecto de los menores precios del petróleo y la menor producción de gas natural.