Efectuar una auditoría financiera de calidad requiere, entre otros aspectos, que el auditor sea un experto en Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) y que la auditoría se efectúe de acuerdo con las Normas Internacionales de Control de Calidad (ISQC, por sus siglas en inglés).

Luis Gómez Montoya
Socio de Auditoría de BDO en Perú

La aplicación de las normas y del control de calidad en los trabajos de auditoría es necesaria para desarrollar un trabajo eficiente y de calidad.

La ISQC 1 –Control de Calidad para Firmas que desempeñan Auditorías y Revisiones de Estados Financieros y otros trabajos para atestiguar servicios relacionados– refiere las responsabilidades de liderazgo en la calidad de la firma de auditoría, los requerimientos en cuanto al comportamiento ético y de independencia de los profesionales que participan en las auditorías. Ello, además del proceso de aceptación y continuidad de las relaciones con los clientes, la asignación adecuada del profesional y la consistencia de la calidad en la realización de las auditorías u otros encargos, referentes a la revisión, supervisión, seguimiento y documentación.

La mayoría de las firmas de auditoría con representación internacional anualmente desarrollan un programa de inspección interna liderada por un socio responsable de la calidad y cada dos años en promedio, la firma global envía profesionales (dedicados exclusivamente a estas labores) a revisar la calidad en las firmas locales.

El Estado peruano, por medio de la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV), contribuye a la calidad de la auditoría mediante la revisión periódica de las auditorías financieras que las firmas locales efectúan a empresas que cotizan en la bolsa y que emiten valores. Asimismo, la Contraloría General de la República supervisa a las firmas encargadas de las auditorías de las empresas públicas.