–El sector minero es uno de los más importantes para la economía peruana, y también de los que se recuperó con mayor celeridad durante la pandemia. ¿Cuál es la actual situación de esta actividad en el país? 

–La actividad minera es muy importante para el país, es como un cordón umbilical entre el Perú y la economía mundial, porque históricamente siempre representa alrededor del 60% de nuestras exportaciones.

Durante el primer trimestre de la pandemia (marzo-abril-mayo 2020), las actividades se paralizaron en muchas minas y en otras siguieron en un ritmo menor, y a partir de junio del año pasado empezó la recuperación del sector minero.

Cuando ingresamos al Gobierno (noviembre del 2021) el sector ya estaba recuperado en gran parte, pero todavía tenía algunos problemas en ciertas zonas.

–¿En qué proyectos se presentaban esos inconvenientes?

–Por ejemplo, el proyecto Quellaveco tuvo problemas para retomar sus actividades de construcción porque la pandemia en Moquegua estuvo golpeando significativamente entre agosto y octubre, por lo cual demoró un poco en poder potenciar el proyecto, pero felizmente se pudo hacer.

–¿Qué otros proyectos mineros en etapa de construcción lograron retomar sus actividades?

–Ahora tenemos buenas noticias, y la primera es que el proyecto Mina Justa (Ica) terminó su construcción, con una inversión de 1,600 millones de dólares y que producirá cobre, con plena capacidad, desde este mes.

Además, como ya mencioné, Quellaveco retomó sus actividades de construcción y actualmente ya está construido en un 65%.

Se espera que en el período de un año empiece a producir, considerando que es el proyecto más grande de los últimos años.

La tercera buena noticia, es que la Ampliación de Toromocho (Junín), que es un proyecto de poco más de 1,300 millones de dólares, ya tiene todo listo para que en agosto retome la construcción de la segunda fase.

–¿En un futuro cercano se contempla reactivar más proyectos mineros en el país?

– Durante esta gestión empezaron dos proyectos, que son pequeños para la minería, pero que involucran alrededor de 100 millones de dólares cada uno.

El primero es la Ampliación de Shouxin (Ica) y el otro es la Expansión de Pampacancha (Cusco). Pero, tenemos otros en cartera que podrían salir en el segundo semestre del 2021 o principios del próximo año, como son: Yanacocha Sulfuros (Cajamarca), San Gabriel (Moquegua) y Corani (Puno).

–Considerando que Perú es el segundo productor cuprífero a escala mundial y nuevos yacimientos están entrando en explotación, ¿cuánto de cobre alcanzará a producir al año?

–Con las minas operativas producíamos poco más de 190,000 toneladas en mayo, pero con Mina Justa en actividad pensamos que los resultados desde junio superarán las 200,000 toneladas.

Con este proyecto nos permitirá contar con un total de entre 2 millones 400,000 y 2 millones 500,000 toneladas de cobre al año.

Es una cantidad importante e interesante que nos consolida como los segundos productores de este mineral, pero cuando termine la construcción de Quellaveco y la ampliación de Toromocho esto subirá, y vamos a acercarnos a los 3 millones de toneladas de cobre, que probablemente podemos alcanzarlo en el 2023.

–¿Cómo se encuentra la actividad de exploración minera en el país?

–La exploración minera es muy importante para el Perú. Tenemos una cartera de proyectos de avanzada.

En este grupo se encuentra Michiquillay y por el cual nos presentaron el estudio de impacto ambiental (EIA) semidetallado para explorar, que involucra una inversión de 26 millones de dólares, y que evaluamos para dejar listo para que empiece la etapa de exploración en agosto o setiembre.

En general, si uno suma toda la cartera de proyectos de exploración avanzada hay cerca de 200 millones de dólares de inversión, y en exploración inicial tenemos muchos proyectos por un total de 500 millones de dólares.

Entonces, el total del portafolio alcanza los 700 millones de dólares.

–¿Cuánto representa actualmente la cartera de proyectos mineros en construcción o en formulación en el Perú?

–Esta cartera siempre está alrededor de los 60,000 millones de dólares, pero no es la misma porque algunos proyectos se terminan de construir y salen de esta lista, mientras que otras exploraciones avanzan y entran al portafolio.

Estamos contentos con la cartera que tiene el Perú, de hecho, hay para varios años de minería, pero esperamos que las exploraciones que están avanzando sean exitosas y que esta cartera pueda seguir enriqueciéndose.

–¿Qué proyectos podrían ingresar a este portafolio?

–Por ejemplo, el proyecto de Ayawilca que es una exploración que avanza y que es muy interesante porque se descubrió zinc y estaño en la zona de Pasco. También podría incorporarse la ampliación de Cuajone (Moquegua), porque es interés de Southern ampliar esta mina, a pesar de que ya tiene muchos años de explotación, pero todavía mantiene recursos.

–¿Cuánto tiempo se demora viabilizar, aprobar y poner en producción un yacimiento minero en el Perú?

–La minería es muy dinámica, y sacar un proyecto minero toma entre 10 y 15 años, porque hay muchas campañas de exploración por hacer y varios acuerdos con las comunidades, entonces, por más que queramos tener todos los proyectos operativos de un año a otro no es posible.

–Otro gran potencial que tiene la minería peruana es con el litio, ¿qué avances hay para el desarrollo de la explotación de ese mineral?

–En el caso peruano, el litio se descubrió por casualidad, porque se estuvo buscando uranio y se encontró también este metal.

La empresa canadiense que es la dueña de las concesiones (Compañía Minera Macusani Yellowcake), realizó exploraciones iniciales, pero todavía no presentó un proyecto integral para explorar el litio en el Perú.

Aunque esperamos que esto ocurra pronto para realmente saber si tenemos ese metal no asociado al uranio, lo cual es muy posible de acuerdo con las expectativas del Ministerio de Energía y Minas.

–¿Es más factible entonces un mayor desarrollo si se encuentra litio no asociado al uranio?

– El problema de que el litio esté asociado al uranio es que si se extrae se deja expuesto al segundo metal, lo cual ambientalmente es muy delicado.

Realizar esta actividad con los dos metales es una tarea muy compleja, porque cerrar una mina de uranio cuesta varios cientos o miles de millones de dólares, y requiere de estándares internacionales muy altos.

–El Perú tiene minerales, como cobre y litio, de gran utilidad para la tecnología moderna y las industrias del futuro, ¿cómo aprovechar esa ventaja?

–Además del cobre y el litio, el Perú también podría tener yacimientos de tierras raras, que ahora son muy valiosas y se necesitan mucho para la tecnología más moderna, relacionada a la electromovilidad y las telecomunicaciones.

Creemos que lo importante es fortalecer el trabajo del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet), el cual hace algunos estudios para identificar tanto litio como tierras raras y poder ofrecerlo a los inversionistas privados en el futuro, y creo que es uno de los grandes campos que el próximo gobierno podrá desarrollar.

Autos eléctricos y estaciones

El titular del Minem, Gálvez señaló que el Perú recién ingresó al tema de los autos eléctricos, y que, en ese sentido, su portafolio prepublicó una norma para promover la instalación de estaciones de recarga de energía eléctrica.

“Todavía estamos en pañales con relación a la electromovilidad, aunque ya hay algunos autos eléctricos. Nosotros prepublicamos una norma que el próximo Gobierno podrá publicar recogiendo los comentarios de todos los involucrados”, sostuvo.

“Es una normativa técnica sobre las estaciones de recarga de energía eléctrica, los cuales son como los grifos para los autos eléctricos. Esto es muy importante porque es la base para que uno tenga estaciones de recarga rápida, y entonces los consumidores se animen cada vez más por los autos eléctricos”, agregó.

Gálvez consideró que, no solo los autos, sino también los buses eléctricos serán una gran alternativa para el transporte público en el Perú.

“Tendremos una mejor calidad de aire cuando sustituyamos los buses a diésel por los eléctricos, creo que esa es una de las grandes reformas pendientes para el país”, dijo.

“En la actualidad, por el tema del tamaño de la batería, no se permite cubrir largas distancias todavía, entonces se necesita que las estaciones de recarga estén relativamente cerca”, añadió.