RENÉ ZUBIETA PACCO

A poco más de un mes de dejar el cargo, la desaprobación a la labor del presidente del Congreso, Daniel Salaverry, registra un alza.
La última encuesta de El Comercio-Ipsos revela que el 59% rechaza la gestión del ex integrante de Fuerza Popular, siete puntos porcentuales más que el mes anterior. Asimismo, su aprobación se mantiene estancada en los últimos meses. En junio alcanza el 25%, un punto menos que en mayo.

(Infografía: El Comercio)
(Infografía: El Comercio)

El contexto de este escenario tiene a Salaverry confrontado con la Comisión de Ética Parlamentaria, que el último 3 de junio aprobó un informe que recomienda al pleno suspenderlo 120 días por presuntamente haber presentado información falsa en los reportes de sus actividades de semana de representación.

Argumentando que busca impedir que se vulnere su derecho a la defensa y al debido proceso, Salaverry ha respondido al Congreso recurriendo al Poder Judicial con una demanda de amparo y una medida cautelar presentadas en La Libertad, región a la que representa. Además, en la resolución legislativa con la que amplía la legislatura estableció una ‘agenda fija’ que no incluye los casos pendientes en Ética, como pidió la titular del grupo, Janet Sánchez (PpK).

Sin embargo, el nivel de respaldo al titular del Parlamento supera el que obtiene el propio Poder Legislativo como institución. De acuerdo con la encuesta, este registra una aprobación de 20%, tres puntos porcentuales más que en mayo, y una alta desaprobación que llega al 72%.

“La aprobación a Salaverry está por encima de la del Congreso, mucho tiene que ver con esta posición antifujimorista. Pero la desaprobación también crece motivada por esta ambivalencia, una suerte de doble cara que está mostrando”, sostuvo el politólogo Arturo Maldonado.

(Infografía: El Comercio)
(Infografía: El Comercio)

En cuanto al futuro inmediato de la imagen del Congreso, estimó que la nueva Mesa Directiva podría dar algo de “aire fresco”, incluso más que la aprobación de los proyectos de reforma política del Ejecutivo.

En el caso del Poder Judicial, la mejora de su aprobación en abril y mayo parece haberse estancado. “Así como el Poder Judicial repuntó un poco porque se lo percibe como muy activo frente a los corruptos, funciona a la inversa cuando el Congreso blinda a personas con temas pendientes”, comentó el investigador del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) Jorge Aragón.

Resaltó que la población está a la expectativa de casos emblemáticos y que valora la lucha anticorrupción.