Colegiado interpreta y aplica el artículo 950 del Código Civil sobre prescripción adquisitiva, acogiendo planteamientos de juristas.


Paul Neil Herrera Guerra

La usucapión constituye un modo de adquirir la propiedad que se lleva a efecto mediante una posesión continuada durante el tiempo exigido por la ley.

Por consiguiente, la usucapión presupone siempre una inacción, inactividad u omisión del verdadero propietario, que no ejercita su derecho.

Este constituye el principal lineamiento jurisprudencial que se desprende de la sentencia recaída en la Casación Nº 14033 Lima Norte emitida por la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema, la cual al declarar infundado el recurso delimita los presupuestos de la usucapión, acogiendo la posición jurídica del jurista español Luis Diez Picazo.

Fundamento

A criterio del supremo tribunal, la labor interpretativa en el caso materia de esta casación en que la demandada alega que se le ha despojado indebidamente de su legítimo derecho de propietario sobre un predio que por disposición judicial lo adquiriría el demandante por prescripción adquisitiva de dominio, se inicia acudiendo al texto de la disposición del artículo 950 del Código Civil, para luego, atendiendo a la distinción entre disposición y norma, extraer de este artículo la ‘norma’.

Esto último, teniendo en cuenta qué ‘disposición’ remite al enunciado sin interpretarlo como fuente del derecho, y qué ‘norma’ contiene el resultado del enunciado ya interpretado por el operador jurídico, refiere el colegiado.

Así, podemos llamar ‘disposición’ a todo enunciado perteneciente a una fuente del derecho y reservar el nombre de ‘norma’ para el contenido de sentido de la disposición, su significado, que es una variable dependiente de la interpretación, detalla el supremo tribunal.

En ese sentido, la ‘disposición’ constituye el objeto de la actividad interpretativa, y la ‘norma’ su resultado, precisa la sala suprema acogiendo la postura jurídica del jurista Riccardo Guastini.

Por tanto, el supremo tribunal extrae del mencionado artículo la siguiente ‘norma’: “La propiedad inmueble se adquiere por prescripción mediante la posesión continua, pacífica y pública como propietario durante diez años”.

En relación a esta ‘norma’ concluye entonces que la usucapión es un modo de adquirir la propiedad que se lleva a efecto mediante una posesión en forma continuada durante el tiempo exigido por la ley.

En consecuencia, la sala suprema considera que la usucapión presupone siempre una inacción, inactividad u omisión del verdadero propietario, que no ejercita su derecho tal cual como lo plantea el jurista Luis Diez Picazo.

En el caso materia de la casación, la sala suprema constata que el demandante acredita la posesión del bien por más de 20 años, conforme a la presunción de continuidad, prevista por el artículo 915 del Código Civil y que adquirió la propiedad del predio sub litis como consecuencia de la posesión continua, pacífica y pública como propietario durante más de diez años, ante la inacción, inactividad u omisión de la demandada que no ejerció su derecho de propiedad.

Según el artículo 915 del Código Civil, si el poseedor actual prueba haber poseído anteriormente, se presume que poseyó en el tiempo intermedio, salvo que exista alguna prueba en contrario de esta presunción.

Alegatos de las partes

En este caso, el demandante solicita que se le declare propietario de un predio rústico inscrito, por prescripción adquisitiva de dominio.

Tras declararse fundada la demanda en primera instancia, cuya sentencia es confirmada en segunda instancia, la demandada interpone recurso de casación alegando infracción normativa del artículo 950 del Código Civil. Argumenta que el demandante no ha demostrado que haya ostentado la posesión del inmueble sub litis, por diez años en forma continua, pública y pacífica como propietario. Toda vez que el demandante intenta acreditar la adquisición del bien por usucapión mediante unas inspecciones oculares que habrían sido realizadas por un juez de tierras. Sin embargo, la demandada advierte que tales inspecciones fueron efectuadas en inmueble diferente al que es materia de prescripción adquisitiva y que con la inspección realizada por un juez civil se verificó que el inmueble materia de sub litis no era rústico. A criterio del supremo tribunal, estas alegaciones de la demandada no sustentan la infracción normativa del derecho material contenido en el artículo 950 del Código Civil en virtud de la cual se interpuso la casación sino que buscan cuestionar la valoración de los medios probatorios expresada en la sentencia de la sala superior impugnada respecto a las inspecciones oculares.