Investigadores del Imperial College London y la Universidad de Cambridge han llevado a cabo el mayor estudio comparativo de ambas variantes

Las personas infectadas con la variante Ómicron del coronavirus afrontan un riesgo un 59% menor de ser hospitalizadas que con la variante Delta, y un 69 % menos de posibilidades de morir, según un estudio publicado en la revista “The Lancet”.

Investigadores del Imperial College London y la Universidad de Cambridge han llevado a cabo el mayor estudio comparativo de ambas variantes hasta la fecha, a partir de datos de 1,5 millones de casos de COVID-19 registrados entre noviembre de 2021 y enero de este año.

Las diferencias entre Ómicron y la Delta son especialmente relevantes en los pacientes de mayor edad. Las personas de entre 60 y 69 años afrontan un 75% menos de posibilidades de ser hospitalizadas con Ómicron, mientras que en los niños menores de diez años no se aprecian diferencias significativas en el nivel de riesgo.

Al ajustar sus estadísticas para tener en cuenta diversos factores, como la inmunidad que proporcionan las vacunas, los investigadores concluyen que Ómicron tiene una “severidad intrínseca menor” que la delta.

Entre individuos no vacunados, el riesgo de hospitalización decrece un 70% y el de muerte un 80% si la variante del virus es Ómicron.

El estudio constata asimismo que haber pasado previamente el COVID-19 ofrece una protección adicional a las personas no vacunadas, que tienen un 45% menos de probabilidades de ser hospitalizadas que en su primera infección, mientras que no aporta ventajas apreciables al riesgo de ingreso entre los vacunados, ya de por sí bajo.

El trabajo publicado hoy es “el análisis más detallado hasta la fecha sobre la gravedad de las infecciones provocadas por Ómicron, señaló Neil Ferguson, profesor de Biología Matemática en el Imperial College.

”Resulta interesante hasta qué punto la reducción de la severidad varía con la edad. La mayor reducción en la gravedad la vemos en personas de entre 50 y 60 años”, detalla Ferguson.

”Aunque las vacunas son algo menos efectivas para evitar la hospitalización en casos de Ómicron, respecto a la Delta, su efectividad continúa siendo sustancial”, resalta el científico.

La consejera médica jefa de la agencia sanitaria del Reino Unido (UKHSA, en inglés), Susan Hopkins, indica por su parte que los datos respaldan el papel de las vacunas, que “continúan ofreciendo altos niveles de protección contra Ómicron”.

Esa variante representa más del 99% de los nuevos diagnósticos en el Reino Unido, que en la última semana han repuntado cerca de un 50%, hasta más de 500.000 nuevos casos en siete días.