Presidente de la cumbre asegura que hay avances significativos en las últimas horas de negociación.

El presidente de la cumbre del clima COP26, Alok Sharma, reconoció que “queda mucho trabajo por hacer” para llegar a un acuerdo y reclamó a los negociadores que eleven sus esfuerzos en la cuestión de la financiación.

Glasgow,Escocia
EFE

Aunque esta cumbre del clima se ha centrado en puntos muy similares a los de las ediciones de años anteriores, como el progresivo abandono de las energías fósiles en favor de las renovables o la búsqueda de un consenso para regular los mercados de carbono, en esta ocasión el gran obstáculo parece ser el de la financiación: los países más pobres quieren más dinero y durante más tiempo del que los países ricos están dispuestos a conceder.

Avances

A solo un día de que la COP26 se clausure –al menos en teoría–, Sharma se dirigió al plenario de la conferencia para anunciar “progresos significativos” en las últimas horas, pero destacó la necesidad de cerrar cuanto antes los aspectos técnicos para limar las diferencias políticas en la jornada de hoy.

“No hemos llegado aún, hay mucho trabajo por hacer. Sé lo duro que están trabajando, pero hoy debe haber otro cambio de marcha para que los negociadores acaben el trabajo técnico”, señaló Sharma a los delegados de cerca de 200 países.

Después de publicar ayer el primer borrador del documento final, el presidente de la cumbre admitió que “nadie en la sala está plenamente contento” con el texto, pero alabó el “compromiso” de las partes para encontrar un consenso.

Y respecto a los pasos que esperan en las próximas horas, llamó la atención sobre la “necesidad crítica de elevar los esfuerzos en financiación”, antes de publicar un nuevo borrador de acuerdo esta misma noche.

“Los líderes fueron claros en que querían consenso y ambición, pero en las mesas de negociación estamos teniendo problemas para hacer progresos incluso en aspectos rutinarios. Eso no puede suceder”, manifestó.

Propuestas

Para ello, pidió a los ministros que ejercen de “facilitadores” que elaboren propuestas sobre un “objetivo colectivo cuantificado” y sobre “financiación climática a largo plazo” para que sean debatidas por las partes.

El británico también destacó la necesidad de un “mayor ímpetu” en las conversaciones sobre el controvertido Artículo 6 del Acuerdo de París –que contempla la posibilidad de generar créditos de carbono, es decir, que los países o empresas que generan CO2 puedan comprar derechos de emisión a otros países–.

Y respecto a la mitigación, o cómo mantener vivo el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 grados, los “facilitadores” deberán entregar al presidente el resultado de sus consultas para incluirlas en la nueva propuesta.

“Es el momento de venir con cualquier solución nueva, o si no, nos quedaremos literalmente sin tiempo”, señaló Sharma.

Diversas agendas

En medio del tira y afloja, las promesas anunciadas a lo largo de los últimos días por diversos organismos nacionales e internacionales, si finalmente se materializan, “reducirían la brecha necesaria para mantener los objetivos climáticos un 24% o 25% en el horizonte del 2030”, según un análisis de la plataforma Climate Carbon Tracker.

Así las cosas, la agenda de hoy en la zona azul, donde trabajan y debaten las delegaciones políticas, financieras y sociales incluidas en las negociaciones, permanece en blanco: una forma de recordar que el único punto de interés debe ser la conclusión del acuerdo. Sin embargo, en la zona verde, donde se agrupan todo tipo de organizaciones y activistas que han acudido a la COP26 para participar en la llamada contracumbre o cumbre de los pueblos, y donde se habla desde “greenwashing” o lavado verde hasta geoingeniería, aspiran a mantener el pulso de sus reivindicaciones y movilizaciones hasta el último minuto.