Mucho hemos escuchado acerca de la computación en el borde en la industria de los centros de datos, sus desafíos, así como sus beneficios.

Estoy seguro de que los líderes de TI pueden identificar fácilmente el valor de esta tecnología; sin embargo, muchos otros no alcanzan a comprender todo el potencial de la computación en el borde y cómo pueden aprovecharlo para mejorar sus procesos empresariales y acceder a mayores oportunidades de negocio.

El borde apoya e impulsa las tecnologías disruptivas (5G, IoT, IIoT, AI y otras) que pueden diferenciar una empresa de sus competidores. Enfrentar este reto no es fácil, por esto, a continuación, encontrarán una guía para ayudar a entender el potencial de la computación en el borde.

Las telecomunicaciones en el borde ofrecen una gran oportunidad

Para los proveedores de servicios de telecomunicaciones, la computación en el borde se ha vuelto la oportunidad para atender estas demandas del mercado, generar mayores ingresos, ahorros sustanciales y agregar valor a la experiencia del cliente. El borde no solo es fundamental para crear servicios de valor agregado sino también para garantizar la verdadera experiencia digital que están buscando los consumidores.

“Compra en línea, recoge en tienda” abre la puerta del comercio electrónico al borde

A medida que los negocios aumentaron sus capacidades de ventas digitales, el comercio electrónico ha tomado mayor relevancia tanto en el mercado B2C como B2B. Sectores como el retail, están generando una cantidad sin precedente de datos, por lo que los minoristas necesitan de estrategias y herramientas de análisis para capitalizar las crecientes cantidades de datos.

La computación en el borde se está volviendo crítica para el comercio electrónico por tres sencillas razones: un mejor aprovechamiento de los datos, menores costos por analizarlos en el edge en lugar de llevarlos primero a la nube, y porque los negocios ya no pueden darse el lujo de aceptar la inevitable latencia generada al enviar datos a través de una red para su procesamiento.

 El borde nos promete mejorar la salud y salvar más vidas

La industria de la salud enfrenta muchos desafíos, ya no solo en América Latina, sino a nivel global. En respuesta a esto, la industria ha estado implementando con éxito tecnologías como el Internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés) para comprender y predecir mejor los resultados de atención médica. Sin embargo, analizar datos a distancia prevé una serie de inconvenientes, como la congestión del ancho de banda, confiabilidad de la red y latencia, que podrían impactar negativamente en las acciones médicas y la salud de los pacientes.

Así que estaremos viendo un cambio importante hacia los dispositivos IoT en el borde. Las organizaciones del sector están moviéndose hacia centros de datos en el borde, porque brindan la capacidad de calcular, procesar y analizar datos con el mismo nivel de calidad que la nube, pero sin la tan temida sin latencia. Esto claro, hace que se reduzcan los costos, aumente la eficiencia y mejore la experiencia del paciente.

Mejor servicio al cliente en el sector financiero

Los bancos y las instituciones financieras necesitan ofrecer servicios de calidad y mejores experiencias de usuario para atraer a más clientes. Pero manejar grandes volúmenes de datos provenientes de los distintos puntos de contacto con los clientes; puede ralentizar las operaciones o interrumpir los servicios.

El borde representa una oportunidad para que este sector, en particular las empresas de banca minorista tradicionales mejoren el servicio al cliente, reduzcan los costos y garanticen el cumplimiento normativo. Y es que, al colocar los servidores en centros de datos cerca del lugar de las operaciones, una arquitectura de computación en el borde proporciona información más precisa y actualizada, en tiempo real, que es crítica para mantener los negocios financieros en constante movimiento.

 El borde: la base de ciudades inteligentes

Aunque en América Latina el desarrollo de las ciudades inteligentes aún es emergente, Frost&Sullivan afirma que ya podemos observar avances concretos en el continente. La base para la operación de estos entornos inteligentes es el flujo masivo de datos; de manera que, a medida que los dispositivos y servicios conectados crezcan, existirá un riesgo creciente de congestionar la red, lo que podría afectar su rendimiento.

Sin duda, este avance de las ciudades hacia un entorno inteligente, nos demandará la adopción de un sistema descentralizado de procesamiento de datos a nivel local, que haga posible un análisis de datos rápido e ininterrumpido, que brinde a las autoridades información de manera oportuna y relevante, y contribuya a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.